Esta tarde habrá cumbre económica entre los líderes europeos
La 'solución europea' para Grecia enfrenta a Merkel y Zapatero
jueves 25 de marzo de 2010, 10:05h
Mientras el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, busca una "solución europea" al problema de endeudamiento de Grecia, la canciller alemana, Angela Merkel, se opone al rescate de momento, aunque reconoció que la insolvencia de un solo miembro de la Eurozona puede traer consigo "gravísimos riesgos" para el resto.
Los líderes de la Unión Europea se disponen a abrir una cumbre económica de las más tensas que se recuerdan debido a las discrepancias que todavía mantienen sobre una eventual ayuda financiera a la endeudada Grecia.
Desde Berlín, la canciller alemana, Angela Merkel, ha vuelto a insistir hoy en que no ha llegado el momento de que los socios europeos acudan en socorro de Atenas, porque el Estado heleno sigue teniendo abierta la financiación del mercado.
En un discurso ante la cámara baja del Parlamento antes de viajar a Bruselas, la canciller ha asegurado que "el euro es más estable de lo que nunca lo fue el marco".
La jefa del gobierno alemán ha reconocido, no obstante, que la insolvencia de un sólo miembro de la Eurozona puede traer consigo "gravísimos riesgos" también para Alemania, pero se ha mostrado convencida de que la situación actual será superada con éxito por la Unión Europea (UE).
Pese a todo, ha indicado que Grecia podrá contar en última instancia con ayudas bilaterales de otros socios europeos y el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ahora bien, ese tipo de ayudas son el último recurso, aplicable únicamente cuando un país de la Eurozona ya no puede conseguir capital en los mercados.
En Bruselas, el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que hoy comenzó la jornada con un desayuno de trabajo con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se afanaba en buscar un compromiso antes del comienzo de la cumbre trimestral de los Veintisiete.
La preocupación de Van Rompuy es que las tensiones sobre el problema presupuestario griego interfieran con la agenda de la cumbre y se malogre una discusión provechosa sobre el futuro de la economía europea.
La Comisión Europea volvía a recordar hoy que está lista para presentar una propuesta formal, si los dieciséis gobiernos de la unión monetaria están de acuerdo, sobre un mecanismo de ayuda a Grecia basado en préstamos bilaterales bajo estrictas condiciones y coordinado desde Bruselas.
Adelantándose a los detalles, fuentes oficiales españolas han apuntado que España aportaría alrededor de 2.000 millones de euros para ese instrumento eventual de ayuda a Grecia.
Si los dieciséis miembros de la Eurozona acuerdan el mecanismo, a España, por el peso de su PIB en la zona euro y por su población, le correspondería asumir en torno a un 12,5 por ciento del paquete de préstamos que, según las fuentes, sería de alrededor de 20.000 millones de euros.
Por su parte, el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, ha asegurado que su país "saldrá adelante" tras las medidas de ajuste aprobadas "sean cuales sean las decisiones que se tomen hoy" en Bruselas.
"Grecia está decidida a abordar sus problemas y a poner la casa en orden", ha afirmado Papandréu en unas declaraciones al llegar a una reunión de líderes socialistas previa a la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea.
Papandréu no ha querido hablar de la oposición de Alemania a poner en marcha ya el mecanismo europeo de apoyo a su país ni sobre la posible participación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en ese plan.
"Grecia saldrá adelante, sean cuales sean las decisiones que se tomen hoy. Grecia avanzará de forma positiva", ha insistido.
Todo indica que los Veintisiete comenzarán esta tarde su cumbre de primavera sin haber despejado la incógnita griega.
El Consejo Europeo tiene la intención de aprobar las líneas generales de un nuevo plan destinado a superar definitivamente la crisis financiera y económica, y dotar a Europa a medio plazo de un crecimiento económico más sostenible.
Bajo el eslogan de "Europa 2020", la Comisión de la UE ha presentado un programa de modernización económica y reformas que trata de aprender de los errores del pasado, con menos objetivos cuantificados y reglas de vigilancia más estrechas.
Pero ni sobre los objetivos ni sobre las reglas hay consenso todavía entre los Veintisiete y la discusión se anuncia larga.
La principal novedad respecto a la fracasada "Estrategia de Lisboa" (2000-2010) es que se quiere involucrar en ella a los jefes de Estado o Gobierno.
Si se aceptara este principio, el Consejo Europeo se convertiría en el embrión de un auténtico "gobierno económico" de Europa, la pata que siempre ha faltado en el diseño de la unión "económica y monetaria" acordado en la histórica cumbre de Maastricht (1991) que dio origen al euro.