Aún no hay fecha ni lugar fijados
La final de la Copa del Rey: un partido lleno de incógnitas
viernes 26 de marzo de 2010, 21:01h
De la próxima final de la Copa del Rey de Fútbol sólo se conocen a los dos equipos (Sevilla y Atlético de Madrid) y al árbitro (Mejuto González). El lugar donde se disputará y la fecha siguen siendo una incógnita incluso en marzo, a mes y medio de que termine oficialmente la temporada de clubes –la FIFA ha exigido la resolución de las competiciones nacionales antes del 16 de mayo-. La Federación se queda sin fechas y depende de la suerte europea del Atlético de Madrid.
En año de Mundial o Eurocopa, el calendario de los clubes de fútbol europeos se aprieta más que nunca para dar descanso a los internacionales antes de que se concentren con sus respectivas selecciones. Algunas de las consecuencias son ver fútbol casi cada día de la semana: partidos de Liga en días laborables, eliminatorias de Copa del Rey meses antes de lo habitual… y si se trata de clubes clasificados para competiciones europeas, partidos de Liga de Campeones o Europa League. Toda una sobrecarga de partidos que provoca cambios fundamentales en la elaboración de los calendarios de la temporada.
Antes del comienzo de la temporada actual, la FIFA advirtió que las competiciones nacionales debían acabar antes del 16 de mayo, para que de esa manera los jugadores convocados por sus selecciones descansaran del 17 al 24 de mayo, antes de concentrarse para preparar el Mundial de Sudáfrica que se disputará del 11 de junio al 11 de julio. Aunque de este descanso habrá dos equipos que no se librarán: los dos que disputen la final de la Liga de Campeones el 22 de mayo en el Santiago Bernabéu.
Desde la Federación Española de Fútbol (RFEF) aún se cree en la posibilidad de que se juegue el 26 de mayo gracias a unos vericuetos en el estatuto del jugador, que obliga a los clubes a ceder a los jugadores 14 días antes de la competición. En este caso, al empezar el 11 de junio tendrían de plazo hasta el 27 de mayo, un día después de la fecha inicialmente prevista. Esta es la postura oficial de la Federación que preside Ángel María Villar después de su Junta Directiva del 17 de marzo.
La única posibilidad de que la RFEF se replantee la situación sería en el caso de que el Atlético de Madrid cayera eliminado en la Liga Europa ante el Valencia durante los cuartos de final, ya que al sumarse a que el Sevilla también está fuera de competiciones europeas, quedarían libres los miércoles 21 y 28 de abril.
Ante esta posibilidad el capitán rojiblanco, Antonio López, bromea con la situación: "Si cayéramos eliminados se pondrían contentos por el tema de la fecha, pero nosotros queremos seguir en Europa, pasar la eliminatoria y que se trastoque la fecha".
En cuanto a la otra incógnita, la del estadio en el que se disputará el partido, siguen las mismas dudas. En un principio, la decisión final está entre el Santiago Bernabéu y Mestalla, a pesar de que el Sevilla mantiene la idea de usar el Estadio de La Cartuja.
Esta es la situación actual en la que se encuentra una de las finales más importantes de la temporada. Una fecha que debería estar marcada en rojo en todos los calendarios a principios de septiembre parece que no encuentra hueco. Al contrario que la final de la Liga de Campeones, en la que se conoce la fecha y el lugar un año antes, sin saber incluso quién la jugará, en la Copa del Rey se conoce a los protagonistas pero no el lugar.
Este hecho inédito en la Copa del Rey es un paso más en la devaluación constante a la que es sometida año tras año. No sólo sufre la desidia de los clubes hipotéticamente grandes –que caen eliminados en rondas previas por usar canteranos-, sino que incluso las instituciones encargadas de su cuidado la desmerecen con este tipo de acciones. Los aficionados más fieles aún no saben cuándo pedir días libres ni dónde reservar hotel e incluso la Casa Real, que tiene programada la agenda de los monarcas, no sabe cuándo tendrá que entregar su trofeo el Rey Don Juan Carlos.