La “Yihad” del Cáucaso
martes 30 de marzo de 2010, 01:35h
El atentado perpetrado por dos suicidas mujeres en los metros de Lubianka y de Park Kulturi en la Federación Rusa, es un claro recordatorio de una herida abierta hace ya veinte años atrás cuando la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas colapsó: el conflicto separatista del Cáucaso norte, que detonó en la guerra de Chechenia de 1994-1996.
Lo que comenzó hace dos décadas con grupos guerrilleros de carácter islamista radical que buscaban desprenderse del brazo de la Madre Rusia, es hoy por hoy la puesta en marcha de un proyecto nacionalista que pretende instaurar un sistema de califato caucásico, el cual se ha visto en los últimos años apadrinados por redes terroristas tan célebres y letales como Al Qaeda, que ha hallado en regiones como en Dagestán Ingustia, Karbardia-Balkaria, Karachaevo-Cherquesia y por supuesto, Chechenia, en donde el islam es la religión imperante, un terreno de cultivo ideal para sus actividades terroristas.
Sin embargo, las amenazas del radicalismo musulmán en los antiguos dominios de la URSS no son cosa de un día para otro. Posiblemente el atentado terrorista más trágico en la zona, llevado a cabo por islamistas euroasiáticos se remonta a tan sólo seis años atrás, cuando el movimiento “La yihad del Califato del Cáucaso”, masacró a 385 personas,-en su mayoría niños- en una escuela de la localidad de Beslan, en Osetia del Norte.
Pero parece que aún existe un halo de incredulidad del eje de influencia de este yihadismo que ha sido muchas veces subestimado por occidente. Un yihadismo resultante del afán por reafirmar una identidad “nacional” que estuvo reprimida a lo largo de cuatro décadas, en unos territorios que buscan la tan proclamada autodeterminación y que ven en la violencia el recurso para llegar a este fin.
Las mujeres suicidas de Lubianka y de Park Kulturi, son un reflejo del nuevo pulso que está adquiriendo un conflicto muy conocido por los rusos y rara vez tocado por una Europa que ve en el Cáucaso un territorio lejano trazado por las fronteras del Mar Negro y el Mar Caspio, y no una geografía próxima a su propio vecindario.