números rojos en londres, francfort, parís, lisboa y milán
Pánico en el parqué: el Ibex cede un 2,27 puntos y Wall Street pierde más de un 3
jueves 06 de mayo de 2010, 21:10h
Amago de catástrofe en los índices bursátiles de todo el mundo tras una nueva jornada de descontrol y protestas en Grecia. Tras la caída generalizada de los valores en el viejo continente, en la que el Ibex-35 ha cedido un 2,27 por ciento, la apertura de la bolsa neoyorquina ha sido de infarto. Tras un comienzo dubitativo, Wall Street se desplomaba con un batacazo superior al 9 por ciento. Poco después, el parqué norteamericano se recuperaba del bajón y al cierre cedía 3 puntos porcentuales demostrando el nerviosismo generalizado existente entre los inversores.
La crisis de Grecia y la falta de nuevas medidas por parte del Banco Central Europeo (BCE) para hacer frente a la situación de riesgo creada en la eurozona provocaron hoy nuevas caídas en las principales bolsas europeas.
La bolsa española acusó una bajada del 2,93 por ciento, la quinta mayor caída del año, mientras que Milán se desplomó un 4,26 por ciento, Londres un 1,52 por ciento, Fráncfort el 0,84 por ciento y París un 2,2 por ciento.
La Bolsa de Nueva York cerró hoy con un descenso del 3,21% en el Dow Jones de Industriales después de caer por momentos más de un 9%, debido a una mayor preocupación por la crisis financiera en Grecia, lo que llevó al dólar a fortalecerse ante el euro y otras divisas.
Por su parte, El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio abrió hoy con una fuerte caída de 420,20 puntos, el 3,92 por ciento, hasta situarse en 10.275,49 puntos. El segundo indicador, el Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, retrocedió 34,69 puntos, el 3,62 por ciento, hasta lo 922,03 puntos. Por su parte, el Banco de Japón (BOJ) anunció hoy la inyección de dos billones de yenes (17.846 millones de euros) en una operación de emergencia para dar liquidez al mercado, informó la agencia Kyodo. La operación se realizará a través de un fondo colateral en todas sus oficinas en el país con el objetivo de facilitar la recuperación en la Bolsa tras las caídas motivadas por los temores sobre la crisis de endeudamiento de Grecia.
El BOJ tomó una medida similar el dos de diciembre de 2009
El parqué de Lisboa, ciudad en la que hoy celebró de forma extraordinaria su sesión mensual el consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) se contrajo un 2,60 por ciento.
La Bolsa de Milán perdió un 4,26 por ciento, hasta situarse en los 19.483,93 puntos, por el temor, como en los casos anteriores, al contagio de la crisis griega y, por la revisión a la baja de un 0,1 por ciento de la previsión de crecimiento económico de Italia hecha por el Gobierno.
Simultáneamente, el euro mantenía su descenso frente al billete verde en el mercado de divisas de Fráncfort hasta marcar los 1,2694 dólares, el nivel más bajo de los últimos 14 meses.
La negociación, que arrancó en muchas plazas de forma favorable aunque siempre en los márgenes de la volatilidad, se vieron abajo tras la comparecencia ante la presa del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, al final de la reunión del consejo de gobierno de la institución.
Trichet argumentó la decisión anunciada previamente por el consejo de mantener inalterados los tipos de interés en el 1 por ciento para impulsar el crecimiento en la eurozona, hizo una defensa del euro sin entrar a comentar su actual debilitamiento y negó que la crisis de Grecia vaya a tener un efecto de contagio.
En el discurso de Trichet faltaron las declaraciones "claras y decisivas" esperadas por los mercados, donde los temores fundados se mezclan con rumores y acciones especulativas, señalan los analistas.
Trichet justificó la decisión del BCE de comprar bonos de deuda griega independientemente de su calidad, que en la actualidad está en el nivel basura en las agencias de medición de riesgo, al tiempo que encomiaba a "todos los países de la zona euro" a reajustar sus políticas fiscales y reducir el déficit.
El desencuentro de Trichet con los mercados fue inmediato y las bolsas europeas iniciaron el descenso hacia los números rojos, en un efecto contrario al que el banquero francés quiso evitar, asegurando que no hay riesgo de contagio porque "España y Portugal (países en el punto de mira de los especuladores) no son Grecia".
Poco después, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pedía a España, así como a Irlanda y Portugal, los países que han sufrido un mayor golpe de los mercados por la crisis griega, que apliquen "rápidamente" sus planes de ajuste fiscal.
El diferencial del bono español a diez años con el alemán marcaba entretanto un nuevo máximo, 163 puntos básicos. Al mediodía, el diferencial entre la deuda pública española y la alemana superaba los 138 puntos básicos, la distancia más amplia entre los bonos de ambos países desde marzo de 1997, antes de la creación del euro.
En el caso del bono portugués, el diferencial con el alemán sobrepasó los 300 puntos básicos, al tiempo que varias entidades financieras e instituciones ponían en revisión la calificación de la deuda lusa como reflejo del anuncio hecho a principios de semana por la agencia de medición Moody's.
Las caídas en las plazas europeas, las cuartas consecutivas, fueron generalizadas y golpearon especialmente a los bancos.
En Fráncfort, el primer banco en activos de Alemania, Deutsche Bank acusó una pérdida del 4,35 por ciento, mientras que en Londres, el Barclays cedía 21,05 peniques para acabar en los 301,7.
En el parqué madrileño, el BBVA tuvo que encajar una caída del 4,76 por ciento y Banco Santander del 4,59 por ciento.
También en Milán las mayores caídas fueron para las entidades bancarias: Mediobanca (-8,00%), Intesa San Paolo (-7,73%), Unicredit (-7,42%), Ubi Banca (-6,79%), Banca Mps (-6,61%), Banco Popolare (-6,35%), Banca Popolare di Milano (-6,20%) y Mediolanum (-2,90%).