La reunión mantenida entre la presidenta argentina y el juez Garzón el pasado lunes ha venido acompañada de todo tipo de críticas. Desde el PP han tachado de "intolerable" que Cristina Fernández de Kirchner, "venga de fuera a dar lecciones de respeto a la Justicia" y mientras Manos Limpias ha mostrado su repulsa al encuentro. De nuevo este miércoles toma más protagonismo que la cumbre UE-América Latina otro encuentro del magistrado con un líder sudamericano. Evo Morales, quien ha acusado al PP de haber alentado el intento de golpe de Estado que se fraguó en 2008 en Bolivia, y el presidente dominicano tienen pensado reunirse con Baltasar Garzón.
La Unión Europea celebra este miércoles sendas cumbres en Madrid con la Comunidad Andina y Centroamérica, en la última jornada del maratón de reuniones de la UE y América Latina y el Caribe en las que debería haber dominado la preocupación por la crisis económica internacional y sin embargo, ha tenido como principales protagonistas a los presidentes de Argentina y Bolivia.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, se entrevistaba el pasado lunes en la Embajada de su país en Madrid con el juez Baltasar Garzón, al que mostró su apoyo ante la decisión de ser suspendido cautelarmente de sus funciones en la Audiencia Nacional. Fernández de Kirchner afirmó sentirse preocupada, sorprendida y dolida por la medida contra Garzón, ya que le parece "una regresión en la concepción de la justicia universal en materia de derechos humanos".
La entrevista con Garzón que a juicio de la presidenta no significa "inmiscuirse en asuntos internos españoles", ha suscitado un aluvión de críticas.
La portavoz del grupo del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que es "intolerable" que la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, "venga de fuera a dar lecciones de respeto a la Justicia". Cristina Fernández de Kirchner y su marido "son los menos indicados para dar lecciones de Justicia y de seguridad jurídica a nadie", destacó la portavoz de los populares en la Cámara Baja.
Por ello, pidió al Gobierno que no permita que nadie "ponga en entredicho" a las instituciones españoles, si bien matizó acto seguido: "Cuando desde dentro del Gobierno las debilitan, algunos desde fuera se ven legitimados para hacer lo mismo".

La actualidad también ha venido marcada por las declaraciones vertidas por el presidente boliviano, que este miércoles tiene previsto dar detalles y presentar documentación que acredita que el PP alentó el intento de golpe de Estado que se fraguó en 2008 en el país sudamericano. Preguntada por sus afirmaciones, Sáenz de Santamaría, sentenció que "¿qué podemos esperar del presidente de un país que advierte de los riesgos de comer pollo? Pues eso es lo que vale de ese presidente para este grupo parlamentario".
Además, Evo Morales es otro de los dirigentes latinoamericanos que se ha reunido con Garzón. El presidente de Bolivia ha mostrado su solidaridad tras ser suspendido cautelarmente, y poco después se ha preguntado ante los medios de comunicación sobre cómo un hombre de justicia como este juez puede "ser ajusticiado".
Tras mantener un encuentro de cerca de media hora en un hotel madrileño, Morales y Garzón han posado unos minutos para la prensa y después el juez se ha marchado sin querer hacer declaraciones.
Sin embargo, el presidente boliviano sí ha mostrado su satisfacción por haber tenido ocasión de conocer personalmente, por primera vez, a Garzón, un hombre del que ha dicho que es "muy conocido y respetado en Latinoamérica, especialmente en Bolivia". Este jueves Garzón también se reunirá con el presidente dominicano, Leonel Fernández.