reseña
Javier San Martín: Para una superación del relativismo cultural. Antropología cultural y antropología filosófica
sábado 05 de junio de 2010, 00:09h
Javier San Martín: Para una superación del relativismo cultural. Antropología cultural y antropología filosófica. Madrid. Tecnos, 2009. 224 páginas. 15 €
Es habitual, por desgracia, que los filósofos elaboren sus antropologías filosóficas buceando en la historia de la propia tradición; a la inversa, también es frecuente que los antropólogos sociales y culturales, pongamos por caso, se dediquen a sus trabajos de campo con la segura autonomía de los científicos que se saben en posesión de métodos de estudio eficientes y contrastados, como si fuese un rasgo anodino que los objetos de sus análisis sean seres humanos. Por suerte, en este libro encontramos una modélica excepción en ambos sentidos: por un lado, se expone con sólida información la historia reciente de la antropología sociocultural y las premisas teóricas de sus principales movimientos y escuelas, para así elucidar, desde dentro, tanto las condiciones que hacen posible ese discurso sobre la pluralidad cultural que nos caracteriza en cuanto especie, como los graves retos que plantea el imprescindible relativismo gnoseológico que ha de asumir el antropólogo, si desea conocer y comprender las acciones de los humanos de otras culturas, sin subordinarlas ni menospreciarlas desde la cultura occidental de la que parte.
Por otro lado, la autoconciencia filosófica del autor, que se sitúa en la mejor tradición fenomenológica, bajo el reconocido magisterio de Husserl y Merleau-Ponty, explica con rigor que, si no se superasen las consecuencias axiológicas reductivas de tal relativismo, acabarían heridos de muerte tanto ese discurso que se quiere plenamente científico sobre los humanos de todo el planeta como la propia antropología filosófica, reducida también a una mera producción cultural particular, la de la tradición occidental. He aquí el problema central que formula este estudio de clara prosa, redactado hace casi treinta años, cuya publicación viene a completar el conjunto de obras que conforman el camino del pensar de este antropólogo volcado siempre a elucidar el sentido de la filosofía del hombre. El texto tiene plena vigencia, pues como nos indica en el prólogo, esta necesaria superación del relativismo cultural entronca con las reflexiones críticas del mejor pensamiento feminista y nos ofrece argumentos para debatir los retos del postmodernismo, en especial en la vertiente del llamado multiculturalismo.
Mediante su lectura, cualquier persona interesada por la antropología cultural ganará, pues, una mirada en profundidad sobre los fundamentos teórico-prácticos de esa disciplina, y los filósofos comprobarán una vez más que Javier San Martín elabora su antropología, como ya demostró magistralmente en su filosofía de la cultura, en diálogo crítico con sus colegas hispanos: si en esa ocasión eran los textos de G. Bueno o J. Mosterín el blanco de sus análisis, ahora somete a discusión, sobre todo, la obra de L. Cencillo; y como siempre, recoge la antorcha que le llega de las manos de Ortega y Zubiri, en cuya filosofía basa alguna de sus más constantes tesis, como la crítica al escepticismo como filosofía de principiantes, o la característica “reciprocante” de nuestros comportamientos. La pulcra presentación y la bella edición del libro lo hacen aún más atractivo; otra razón, por tanto, para que insistamos en recomendarlo: de su consulta se saldrá mejor pertrechado para los combates en que ahora nos hallamos en torno a la tolerancia, el fundamentalismo y la dignidad, en los que el mismo autor acaba de intervenir.
Por Joan Baptista Llinares