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Su objetivo es revalidar la Champions

Rafa Benítez: el genio de la táctica ante el más difícil todavía

sábado 19 de junio de 2010, 20:42h
El preparador madrileño afronta el reto más complicado de su carrera. Tras batir récords con el Valencia –ganó dos Ligas seguidas y una UEFA- y devolver a la gloria al Liverpool –levantó la Champions de 2005-, Benítez tiene ante sí la dura tarea de mantener el elevado nivel competitivo del actual campeón de Europa, el Inter de Milán. Los nerazzurri conquistaron el triplete la pasada temporada con una plantilla hecha a la medida de su entrenador, José Mourinho. Además de hacerse un nombre en la institución tras la marca dejada por su ilustre predecesor, ha de competir con una plantilla demasiado veterana ya que la institución interista no goza de demasiado presupuesto para fichajes. ¿Podrá repetir los éxitos de la pasada temporada? El absoluto conocimiento del juego y la capacidad de gestionar grupos del entrenador español le sitúan como el perfecto candidato para dar otra vuelta de tuerca.


Considerado como uno de los mejores técnicos españoles de la historia y uno de los más deseados a nivel internacional, el madrileño encara su enésimo reto, el más complicado y el que le puede encumbrar de manera definitiva en la leyenda de este deporte. Tras recuperar el esplendor perdido para Valencia y Liverpool, su misión actual es mantener en la cima a una afición acostumbrada a la gloria y que viene de dominar el fútbol europeo de la mano de Mourinho. La tarea encierra algunas trampas que el técnico ha de considerar si quiere consagrarse en uno de los clubes de mayor tradición del planeta.

La carrera de Rafa Benítez se ha construido desde sus primeros pasos a base de retos que aumentaban su dificultad de forma progresiva. El desarrollo y aprendizaje de este estudioso del balompié le ha permitido adaptarse a todas las situaciones que se le han planteado –rebeliones de vestuario, renovación de plantillas derrotadas o trabajo psicológico en momentos complicados como el descanso de la final ante el Milán en Estambul-, comprendiendo el tipo de fútbol del torneo en el que competía y los jugadores necesarios para afrontar con garantías los objetivos planteados.

Benítez arrancó su trayectoria deportiva en las categorías inferiores del Real Madrid y en varios clubes de Segunda División, en los que rápidamente experimentó la dureza de la competición de élite. Después de tres años de adaptación comenzó a establecer un método de trabajo eficaz y exitoso con el Extremadura. Con el conjunto blaugrana alcanzó el ascenso a primera división en 1998 y dos años después, haría lo propio dirigiendo al Tenerife. Estos primeros éxitos sentaron las bases de la mecánica de trabajo y preparación de una temporada que tantos resultados le ha dado.

Pero fue en Valencia donde su conocimiento e inteligencia para comprender este juego se desarrollaron de manera exponencial. En el conjunto ché se convirtió en el jefe de la Liga española (la conquistó en 2002 y 2004) y se dio a conocer en el continente tras lograr la UEFA (2004). Con un estilo compacto, de organización seria y velocidad en ataque, el equipo de Benítez recuperó el carácter ganador para mirar a la misma altura a Barcelona y Real Madrid. Además tuvo que lidiar con un vestuario complicado lleno de jugadores que tuvieron que poner a un lado sus egos si querían participar en algún partido con Benítez en el banquillo.

Sin embargo el salto internacional y la gloria en este deporte la alcanzó en su siguiente reto: Liverpool. En Inglaterra se hizo un nombre rápidamente gracias a los resultados deportivos y a las declaraciones que realizaba cuando le atacaba algún rival –mantuvo discusiones a través de la prensa con Ferguson y Wenger-. Rafa Benítez llegó a un club perteneciente a la aristocracia del fútbol que estaba desacostumbrado a la victoria. Los dueños de la institución le otorgaron libertad para construir un equipo ganador, y el míster español lo hizo. Utilizó la base de trabajo ya existente con Gerrard, Hyppia, Carragher y apostó por el orden de Xabi Alonso, la seguridad de Reina y los goles de Torres.


En Liverpool pudo desarrollar con la mejor tecnología el estudio que realiza de este deporte. Con cientos de dvds de partidos que muestra a los jugadores, una preparación que permite rendir a su plantilla al cien por cien a final de temporada y una planificación certera del plantel, el madrileño llevó a los “reds” a la gloria. En mayo de 2005 se hizo un hueco en la historia del club tras ganar heroicamente la Champions League ante el Milán. El discurso de Benítez en el vestuario al descanso propició la remontada del 3-0 a favor para los italianos. Leyenda para el Liverpool y admiración para el resto del mundo futbolístico. Además logró un subcampeonato en 2007 –también ante los milaneses- y levantó la Supercopa europea y la Copa inglesa. En la Premier, su gran lunar, su mejor resultado fue el segundo puesto de 2009 –año en que la Gazzetta dello Sport le designó como el mejor entrenador del mundo-.

La mala temporada de este año con los “reds”, provocada por la falta de refuerzos que el club le brindó debido a la deuda de la institución, ha puesto fin a la exitosa aventura inglesa. Ahora empieza el reto más complicado al que se ha enfrentado Benítez, mantener en la cima al Inter. Para ello, el técnico español ha de adaptarse a la Serie A italiana y su particular estilo. La plantilla “nerazurra”, que puede perder alguna de sus piezas clave en el mercado veraniego, se antoja adecuada para aplicar la mecánica de Benítez, aunque el proyecto ha de renovarse por la elevada media de edad.

El orden dejado por Mourinho es similar al que aplicará Rafa, aunque en su mente está subir la presión y no jugar tan atrás como lo hacía el equipo con el portugués. La velocidad necesaria en el esquema del madrileño está asegurada con Eto´o, Sneijder, Pandez y Milito. La destrucción en el medio campo, básico para el nuevo míster, corre a cargo de Zanetti, Cambiasso y Motta. Sin embargo es en la zaga donde más chirría una filosofía y otra. La combinación de central fuerte y rápido tradicional en los bloques de Benítez (Pellegrino-Ayala, Carragher-Hyppia) no tiene cabida en este Inter. Con Lucio, Samuel, Materazzi y Códoba en la zaga no hay combinación posible. La posible marcha de Maicon crea un vacío en el lateral derecho que puede retrasar a Zanetti –que cumpliría la función realizada por Carboni en el Valencia-. Tan solo en al portería está todo claro, Julio Cesar hará de Reina.

El Inter ofrece la base adecuada para que Benitez construya su idea de equipo y comience a idear la renovación que convierta en dominador al exitoso plantel actual. El hándicap de esta institución para el español es que no puede obviar ningún año para la construcción de un bloque ganador. Tras el triplete y después de ganar el Scudetto cinco años seguidos, los interistas no perdonan un año de transición en blanco. Este va a ser uno de los puntos clave del proyecto Benítez en Milán.

Otro es hacer olvidar al “mesíasMourinho que en dos años ganó dos Ligas y una Champions League con el club de Moratti. La sombra del portugués puede hacerse muy alargada si los triunfos no llegan pronto. La apuesta de Benítez poco tiene que ver con la espectacularidad, por lo que no podrá ganarse al público con grandes actuaciones aunque no lleguen los resultados. Por ello, y para darse a conocer rápidamente entre los “tifosi”, Rafa ha de calcular correctamente el equilibrio entre el periodo de conversión y la perenne urgencia de un club tan grande. Este es el último peldaño de Benítez para alcanzar a técnicos como Helenio Herrera, Miguel Muñoz, Arrigo Sacchi, Alex Ferguson o el holandés Rinus Michels. El técnico español cuenta con un método de trabajo exhaustivo que controla todos los detalles, un conocimiento absoluto de la gestión de un equipo y la experiencia de su exitosa carrera ¿Podrá conquistar Italia, completando el triunfo en las mejores ligas del mundo?
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