Ignacio Cosidó y Óscar Elía: España, camino de libertad. Plan de ruta hacia la paz. Prólogo de José María Aznar. Gota a Gota. Madrid, 2010. 318 páginas. 22 €
Las puertas de la
cosa pública y el mundo académico deberían ser, no solamente nítidas y transparentes, sino de doble paso, de modo que en la Universidad se formen los pilares de una política coherente y fundamentada y que, a la vez, la política nutra de experiencia al mundo intelectual. Aunque pudiera parecer que esto es siempre así, lo cierto es que los autores de
España, camino de libertad, Ignacio Cosidó y Óscar Elía, diputado y ex profesor universitario el primero, e investigador y ensayista el segundo, son de las excepciones en un panorama político actual. Ambos, con un estilo académico muy cercano a la investigación, "diseccionan" la historia reciente de la lucha contra el terrorismo en España, centrada en la gestión de los gobiernos de José María Aznar y desvelan cuáles son las claves de una gestión que puso a ETA al borde de la desaparición y convirtió a la lucha contra el terror en un fenómeno colectivo y cívico, presente, aunque en menor medida, aún hoy seis años después.
La obra, a pesar de centrarse en la política antiterrorista del Partido Popular, no se olvida ni vende como clave del éxito otra cosa distinta que el valor y el coraje de los ciudadanos como garantía para erradicar la lacra terrorista; así, el ex presidente Aznar, desde el prólogo, advierte que: “Fueron los españoles los que aportaron a la lucha contra el terrorismo un compromiso cívico que acompañó y fortaleció el esfuerzo de las instituciones y el despliegue del Estado de derecho frente a sus enemigos”. Junto a esto, el ansia por conseguir la regeneración nacional, la negativa a doblegarse al chantaje de los terroristas y sus representantes políticos, así como la derrota de ETA con todos los instrumentos del Estado de Derecho.
Pero si este esfuerzo, “cimentado con firmeza democrática, fortaleza del Estado de Derecho, colaboración internacional y con el ejemplo moral de las víctimas” emprendido por los Gobiernos de Aznar, pone de relieve los éxitos alcanzados, también resalta los errores del Gobierno de Zapatero que, desde el comienzo de la primera legislatura, buscó resultados rápidos y aparentemente significativos a través del
diálogo con la banda con objeto de vender a la opinión pública la imagen del presidente como un “hombre de paz” conciliador. Una estrategia que no solamente ha resultado fallida en multitud de maneras y ocasiones, sino que ha servido, además, para dar un balón de oxígeno a la banda.
De cualquier forma, conocer la Historia es aprender a evitar los errores ya cometidos, y en
España, camino de libertad, los próximos responsables de política Interior van a tener una referencia segura y fiable, no sólo de los éxitos, sino también de los errores en política antiterrorista, a modo de guía o plan de ruta hacia la paz. Esperemos que esas personas tengan cerca y muy presentes las indicaciones de este libro al ser una labor que afecta a todos por igual; pues “la lucha entre ETA y el Estado es la lucha entre el totalitarismo y la democracia, entre los que no cabe término medio”.
Por Iván Gil-Merino