www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Nación, nacionalismo y memoria histórica

lunes 05 de julio de 2010, 08:22h
Que el fallo del Estatut iba a tener consecuencias inmediatas era algo con lo que se contaba. Una de las primeras la apuntó el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, al solicitar idéntico trato normativo que Cataluña. Le ampara la ley, por cuanto el estatuto de autonomía valenciano contempla en su articulado la facultad de no ser menos que otros. También se han apuntado al carro los socialistas gallegos quienes, en un intento de acercarse a postulados nacionalistas, han solicitado que se incluya el término “nazón de Breogán” en el estatuto de Galicia: nación y de un caudillo celta, para más señas. Precisamente estos días en los que el Ministerio de la Presidencia plantea eliminar a otro “caudillo”, Francisco Franco, de la lista oficial de jefes de Estado de España. Da satisfacción con ello a una vieja demanda del Bloque Nacionalista Gallego, cuyo maridaje con los socialistas acabó tan mal que actualmente gobierna en Galicia el PP con mayoría absoluta.

Cada partido es muy libre de suscribir alianzas estratégicas con quien considere oportuno. Aún así, deberían tenerse en cuenta experiencias recientes para no repetir errores futuros. Y si el electorado gallego mostró su descontento en las urnas con la fórmula PSDG-BNG, bien harían los primeros en explorar iniciativas que atraigan de nuevo a sus potenciales electores, en lugar de enredarse en absurdas disquisiciones. Eliminar de la web oficial de Presidencia el nombre de Franco no va a reparar cuarenta años de dictadura. Simplemente, se limitará a una negación, más o menos ridícula, de la realidad histórica. Una vez más, convendría hacer gala de un poco de sentido común. Si en los países europeos –todos ellos con historias dramáticas y controvertidas- empezamos a borrar las páginas de nuestra historia que disgustan a unos y otros, poco va a quedar. Tampoco meter con calzador el término “nación” en el estatuto de autonomía va a ayudar a resolver los problemas cotidianos de los gallegos. Antes al contrario, generará una polémica tan absurda como estéril, toda vez que el nacionalismo gallego ha tenido siempre unos ribetes más culturales que políticos. Que lean mejor a Castelao los socialistas gallegos, que dejen de inventarse conflictos donde no los hay y que aporten algo de sentido común a su obtuso concepto de memoria histórica. Bueno sería para Galicia y para toda España.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.