Argentina, fútbol y política
Enrique Aguilar
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miércoles 07 de julio de 2010, 18:46h
Cuando la Argentina se metió en los octavos de la Copa mundial la ilusión de muchos argentinos reavivó las sospechas de que los Kirchner, atribuyéndose también la condición de imbatibles, capitalizarían el eventual triunfo con vistas a su perpetuación en el poder, sea en la persona de Néstor o de Cristina, dependiendo de cuál de los dos se postulara como candidato en el 2011. Como acaba de recordarlo el politólogo Sergio Berensztein, “la vocación hegemónica siempre se expresa en la permanencia a cualquier costo”.
El escenario resultaba de pesadilla. La alegría del fútbol tapando los males de la política y hasta sirviendo de instancia purificadora, como si Messi, Higuain, Tévez o la idolatría que Maradona suscita hubiesen podido redimirnos de nuestros graves pecados institucionales o de la venalidad instalada en nuestra burocracia.
En todo caso, a los ciudadanos había de tocarnos la labor de discernimiento que, más allá del 4 a 0 que nos propinó Alemania, no debemos dejar de asumir. El gobierno había pensado, en opinión de Carlos Pagni, que “los goles le darían a la política oficial ese encanto que ella, por sí sola, no consigue”. El llamado programa Fútbol para Todos, que viene costando al erario público cifras exorbitantes, estaba en parte enderezado a ese fin. Sin embargo, ahora que la disciplina teutónica nos envió de vuelta a casa, los Kirchner tendrán que buscar un nuevo motivo de pasatiempo que levante el humor del pueblo manteniéndolo al margen de la marcha de nuestra economía y de las noticias sobre la “diplomacia paralela” que tiende puentes de encubrimiento en los negocios entre la Argentina y Venezuela.
Suele decirse que no hay mal que por bien no venga. A pesar del orgullo malherido y de las expectativas frustradas de tantos millones de argentinos que no pudimos ver a nuestros jugadores en el podio, es de esperar que la derrota nos deje al menos una lección, no meramente futbolística. La lección que enseña a disociar la política del deporte y que nos exhorta a ejercer siempre, como ciudadanos, una celosa vigilancia de las acciones del gobierno, de la que ninguna alegría colectiva nos puede dispensar.
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Politólogo
ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina
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