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El buen ejemplo del deporte español

miércoles 07 de julio de 2010, 20:25h
Una de las grandes paradojas de esta España nuestra radica en lo ejemplares y dignos que son nuestros deportistas. Escribí hace unos meses en El Imparcial que me gustaría saber en qué escuela, academia, universidad o centro de estudios han asimilado ese comportamiento, discreto, sabio, sufrido y capaz nuestros futbolistas, motoristas, tenistas, ciclistas y atletas. Porque es difícil encontrar un país del mundo que tenga tantos deportistas y colectivos de élite y que la mayoría tenga una conducta pública tan digna de admiración. Oyes hablar a Pau Gassol y te reconforta; las manifestaciones de Xavi son dignas de un académico; si oyes a Fernando Alonso es un ejemplo de discreción dentro de su sequedad asturiana. Rafa Nadal es un tenista fabuloso, y un chico estupendo. Casillas encaja elogios sin envanecimiento y a Alberto Contador da gusto tanto verle ganar como sonreír.

¿Quién les ha enseñado a comportarse con esa ejemplar conducta pública? ¿Quién les ha dicho que en nada deben parecerse a quien presume de los chantajes que hace a su ex pareja, de revelar con quién se acuesta o se levanta, de a quién odia y a quién quiere destruir y también a quién presumió con infantil presuntuosidad de crecimiento exponencial del PIB español, para meses después tener aceptar que otros dirigentes europeos y americanos le pongan los deberes?.

Viene esto a cuento de que nuestra selección de futbol está disputando el Campeonato Mundial de Futbol con una notable brillantez, dirigida por un muy sensato seleccionador Vicente Del Bosque- ¡lejos quedan los tiempos del racial Clemente!- , integrada por jugadores que juegan bien e incluso a veces muy bien al fútbol, que apenas dan una patada, que se expresan muy correctamente, que acreditan una relevante humildad y que han conseguido combinar lucimiento personal con un concepto colectivo del juego, la clase individual con el sacrificio global que exige ese deporte.

Pueden ganar o perder con Alemania, disputar el domingo próximo la final-por primera vez en su historia- pero para nuestra memoria como generación hay que dar a nuestros hijos y nietos el testimonio de que la “Roja”, se ha comportado deportiva e institucionalmente como un equipo campeón, integrado -por cierto- casi en su mitad por jugadores catalanes ya sean titulares como Pujol, Piqué, Busquets, Xavi, o Capdevila, o suplentes como Víctor Valdés, y la mayoría de éstos pertenecientes al CF Barcelona como Iniesta, Pedro y el recientemente fichado Villa, y que todos escuchan con respeto el himno nacional.

El Barça querrá ser más que un club, y Laporta soñar con una Cataluña independiente y libre, pero la integración real y afectiva de sus jugadores con la selección española es el mejor ejemplo para ilustrar a tanto “paleto” nacionalista, del PSC, CIU, ERC, y de ICV, empeñados en llevar la contraria a los tiempos, al sentido común y al noble ejercicio deportivo, que va más allá de su limitadas narices. ¡Mi brindis por ellos!


Carlos Abella

Licenciado en Ciencias Económicas y escritor

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