Europa da un toque de atención a España
miércoles 14 de julio de 2010, 00:04h
Pasada la resaca del mundial, toca volver a la cruda realidad. En el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, toca además enfrentarse al Debate sobre el Estado de la Nación no sólo con la calamitosa situación de la economía como telón de fondo, sino además con el último tirón de orejas de Europa. Y es que si bien el ECOFIN respaldaba sobre el papel el plan español de reducción del déficit público, solicitaba al mismo tiempo una mayor precisión en las medidas de ajuste; más concretamente, objetivos cuantificables en torno al 1,75% del PIB. Y eso es algo que no habrá gustado nada a Zapatero. No sólo por lo poco que le gusta al Presidente concretar sus propuestas, sino porque dicho porcentaje equivale a respetar el techo de gasto establecido en los Presupuestos Generales del Estado de 2011.
En puridad, nada de lo sugerido por los ministros de economía de la Eurozona resulta descabellado. De hecho, pedir que se definan y acoten las partidas presupuestarias en las que se pretende ahorrar es algo absolutamente lógico. Y opuesto a la improvisación, esa a la que tan aficionado es el señor Zapatero. Si el Ejecutivo español pretende restañar las heridas de su depauperada credibilidad, bien haría en dejarse de divagaciones y rodeos y fijar de una vez por todas las líneas maestras de la necesaria austeridad que debe empezar a imperar en las cuentas públicas. Tanto la ciudadanía como los mercados financieros se lo agradecerían.