Los deportistas españoles proyectan una imagen positiva de España
lunes 26 de julio de 2010, 08:49h
Los triunfos ayer de Alberto Contador en el Tour de Francia y de Fernando Alonso en el Gran Premio de fórmula uno de Alemania se suman al de la selección española de fútbol en el mundial de Sudáfrica, y dibujan un panorama único. Junto con los éxitos de Rafael Nadal en tenis o de Pau Gasol en baloncesto -dos de los mejores deportistas españoles de la historia-, el deporte vive en España una edad de oro sin parangón. En cierto sentido, el triunfo de todos ellos es un poco también el triunfo de todos. ¡Quién no se siente representado por Iker Casillas levantando la copa de campeón del mundo, o por Rafa Nadal haciendo lo propio en la hierba de Wimbledon!.
Sus gestas han puesto a España en lo más alto. Y lo mejor de todo es que los Pujol, Iniesta, Fernando Alonso y compañía han despuntado con un estilo natural y cercano, muy alejado de un “divismo” demasiado presente en el mundo del deporte. La sencillez de los integrantes de la selección española de fútbol, el fair play mostrado entre Rafael Nadal y Roger Federer o Alberto Contador y Andy Sleck son todo un ejemplo a seguir. Están por encima de manipulaciones políticas o de otro tipo, lo cual hace que sus logros valgan aún más. Ponen sobre la mesa valores extrapolables a todos los ámbitos cotidianos y huyen de cualquier tipo de arrogancia e improvisación dejando que sean sus resultados los que hablen. Es además significativo que se trata de triunfos que dibujan una imagen diferente a la legendaria “furia” española: lo que se ha visto es el triunfo del trabajo bien hecho y la constancia, la seriedad y la inteligencia, la organización y el cálculo. Parece, pues, que hay un país que responde a esas características. Un país muy distinto a la irresponsable frivolidad que proyectan demasiados políticos.