dos muertos
Brutal represión de la policía china contra los monjes budistas
viernes 14 de marzo de 2008, 14:45h
Al menos dos manifestantes han muerto a consecuencia de los disparos efectuados por la Policía china, durante los disturbios que hoy se registran en la capital tibetana de Lhasa, los peores en casi dos décadas, según ha informado la emisora Radio Free Asia (RFA). Testigos citados por la emisora estadounidense vieron dos cadáveres en la zona céntrica de Barkor, mientras informaciones no confirmadas hablan de una cifra más alta de muertos, ha dicho un comunicado de RFA recibido por Efe.
Los enfrentamientos entre las tropas chinas y los manifestantes (monjes y civiles) se han reproducido mientras los residentes de Lhasa están preparando nuevas protestas, según la organización "Campaña Internacional por el Tíbet". Tras recibir informaciones de tiroteos, la Embajada de EEUU en Pekín ha instado a sus ciudadanos a abandonar inmediatamente Lhasa mientras que a los residentes pequineses les ha dicho que extremen las precauciones este fin de semana.
En medio del silencio del Gobierno chino, que sólo se ha roto para declarar que el propio Dalai Lama es el "cerebro" de las protestas, la agencia Xinhua se ha erigido en portavoz oficial de lo que sucede en Lhasa, aunque sus informaciones no ofrecen detalles de los disturbios. Según testigos citados por Xinhua, varias personas están hospitalizadas después de que diversas tiendas y vehículos fueran incendiados a lo largo de las dos calles principales de la ciudad y alrededor del templo de Jokhang, el monasterio de Ramogia y el mercado de Chomsikgang.
La emisora estadounidense Radio Free Asia ha informado de que dos monjes del monasterio de Drepung, donde comenzaron las protestas junto al de Sera, están en estado crítico tras intentar cortarse las venas, mientras un centenar en el de Gande han iniciado una huelga de hambre en protesta por la represión china. Por su parte, un residente en Lhasa citado en un popular "blog" chino en internet explicó que a lo largo de la tarde los vehículos de la policía y los bomberos se han agolpado en el templo de Jokhang, en medio del sonido de los tiroteos.
"Ahora, los tibetanos están protestando en Barkor. Han saqueado comercios chinos y la Policía disparó contra la multitud", ha asegurado un testigo. Los disturbios se han reproducido a lo largo del día y en estos momentos las calles de Lhasa están bloqueadas, mientras los trabajadores permanecen en el interior de sus oficinas, añadió otra fuente testimonial. Según un residente de la etnia Han, la mayoritaria en China, varios coches y tiendas han sido incendiados.
Fuentes tibetanas en la ciudad aseguraron que los manifestantes están quemando y destrozando tiendas de propiedad china y negocios ligados a los Han a medida que avanzan por la ciudad, ataviados con las tradicionales bufandas blancas en sus manos y gritando "Libertad para el Tíbet".
El Gobierno chino ha mantenido por el momento silencio total, mientras la agencia oficial Xinhua se ha limitado a decir que varias personas resultaron heridas, y varias tiendas y vehículos fueron incendiados durante las protestas de hoy.
Aniversario de la rebelión tibetana contra Pekín
Las tropas del Ejército de Liberación Popular chino ocuparon el Tíbet en 1951 para acabar con el sistema "feudal y esclavista" que, según Pekín, imperaba en la región. La última "insurrección" en el Tíbet contra el Gobierno chino tuvo lugar en 1989 y comenzó también un 10 de marzo en honor de la fallida revuelta de 1959, la cual dejó más de 10.000 muertos y obligó a emigrar a unos 100.000 tibetanos junto al Dalai Lama. La rebelión de 1989, que dejó varias decenas de muertos, llevó al Gobierno chino a declarar la ley marcial durante trece meses. Por aquel entonces, el actual presidente del país, Hu Jintao, era secretario general del Partido Comunista de China (PCCh) en Tíbet, la máxima autoridad en la región.
Aún no se conoce una reacción oficial del Gobierno chino, inmerso en los preparativos de los Juegos Olímpicos en Pekín, que tendrán lugar el próximo mes de agosto. No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores dijo hoy a Efe que no disponen de más información que la ofrecida ayer por uno de sus portavoces, quien aseguró que la situación estaba controlada y que las protestas eran una "argucia estúpida" del Dalai Lama.
Por su parte, la Policía de Lhasa ha afirmado que no cuentan con datos sobre lo ocurrido, lo mismo que el ayuntamiento y el Ministerio de Seguridad Pública. La habitual censura del Gobierno chino sobre los medios de comunicación extranjeros se ha reforzado y afecta especialmente a cadenas de televisión como la CNN, la BBC o TV5, que no pueden ofrecer imágenes.
Entre tanto, el Gobierno tibetano en el exilio en la India ha reclamado la mediación de la "comunidad internacional" tras los disturbios y ha instado a las autoridades chinas a tomar una postura "moderada", después del lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de la Policía china. Las protestas de Lhasa no son las únicas y en el norte de la India más de cien tibetanos fueron detenidos ayer cuando participaban en una marcha para protestar contra la ocupación china del Tíbet y contra la celebración en Pekín de los Juegos Olímpicos de 2008.
El Dalai Lama denunció el pasado 10 de marzo que "la lengua, las costumbres y las tradiciones del Tíbet están desapareciendo gradualmente" y agregó que los tibetanos "han tenido que vivir en estado de constante miedo, intimidación y sospecha bajo la represión china". "La represión continúa aumentando con múltiples, inimaginables y burdas violaciones de los derechos humanos, la negación de la libertad religiosa y la politización de los asuntos religiosos", ha afirma el líder espiritual con ocasión de la señalada fecha.
El Dalai Lama se pronuncia
El Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet, ha asegurado hoy que los disturbios registrados en la capital de la región, Lhasa, son "una manifestación del arraigado resentimiento de los tibetanos bajo el actual Gobierno" chino.
En un comunicado difundido por el Gobierno tibetano en el exilio indio, Tenzin Gyatso se ha mostrado "profundamente preocupado" por las protestas, en las que se han registrado ya la muerte de varias personas.
El Dalai Lama ha llamado a los dirigentes chinos a "dejar de usar la fuerza" y abordar el resentimiento de los tibetanos a través del "diálogo", a la vez que ha instado a sus compatriotas a no usar la violencia en sus protestas.
"Tal y como siempre he dicho, la unidad y la estabilidad bajo la fuerza bruta es como mucho una solución temporal. No es realista esperar unidad y estabilidad bajo un dominio así, que no conducirá a encontrar una solución duradera y pacífica", ha añadido el líder espiritual budista.
El Dalai Lama tiene su residencia habitual en Dharamshala, en el norteño estado indio de Himachal Pradesh, donde se encuentra un gran número de tibetanos exiliados.