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El último suspiro

lunes 02 de agosto de 2010, 20:20h
Dicen que todos somos iguales a la hora de a muerte. Pero no a la hora de la vida. Recuerdo a Pepín Bello, al que no encuentro otra definición que la de profesión amigo, que, cercanos sus ciento cuatro años de edad, comenzó a quejarse de haber vivido tanto. Por entonces insistía, el motor de arranque de la Residencia de Estudiantes, en no caer en la tentación de escribir ni una línea autobiográfica y se justificaba:

-En una ocasión escribí unas páginas que destruí ,una por una, a continuación. Si a mí se habían referido personas como Buñuel, Dalí, García Lorca, Sánchez Mejias, Juan Ramón Jiménez y tantos hombres geniales ¿Qué interés tendría lo que yo pudiese añadir?. Tiempo si que he tenido, sobre todo si sumo las horribles horas de insomnio que he sufrido y sigo padeciendo…

Yo le visitaba casi diariamente en su casa madrileña de la Prospe, paseaba con él y le abastecía con botellas de su cerveza, “Mahou” de la que era abundante consumidor. Nos recibía los amigos tras acicalarse, porque Pepin Bello era, en todo el sentido de la palabra, coqueto…

Refiriéndose a casos no solo de longevidad, sino de vivencias que nunca se acabaron, mi amigo el pintor Alfonso Sebastián, que ilustra un libro mío sobre múltiples y no ordenados temas , lamenta que incluso las vidas longevas resulten cortas. Necesitaríamos dos o tres existencias prolongadas más para realizar todo lo que vamos a dejar irrealizado. Los años, medito dentro de la habitación del hospital “Quirón”, solamente nos permiten soñar proyectos. Artistas, intelectuales, creadores en general concluyen su obra desembocando en irrealizables proyectos. El tiempo hiere y asesina privándonos de él.

Andrés Segovia, al que conocí en casa de su compadre y mi paisanos Salvador de Madariaga, en Oxford, repetía una jaculatoria:

“Dios mío, permíteme que viva mientras esté vivo”

Uno jamás cree que la va a espichar, como decimos los gallegos. ¿Y si ocurre lo contrario?.

Asi Luis Buñuel pasó los años de propina despidiéndose.

“Digo adiós a todo, a las montañas, a la fuente, a los árboles y a las ranas.(-) al aproximarse mi último suspiro, imagino con frecuencia una última broma. Hago llamar a mis viejos amigos que son ateos como yo. Entristecidos se colocan alrededor de mi lecho. Llega entonces un sacerdote al que yo he hecho llamar. Con gran escándalo de mis amigos me confieso, pido la absolución de todos mis pecado, recibo la extremaunción. Después de lo cual me vuelvo de lado y muero”

Buñuel era paradójico, genial y estrambótico, rotundo y contradictoria. Uséase: un español surrealista y fanático (¡Redundancia!).

Mientras se celebraba el Festival cinematográfico de Cannes, solíamos reunirnos, los dos, mano a mano, martini a negroni, en el bar interior del “Hotel Carlton”, adorable tarta empalagosa y decó. Yo estaba empeñado, junto a Luis Miguel Dominguín, en una casi imposible y doble cruzada: reconciliar a Picasso y a Dali. Y hacer lo propio con el pintor ampurdanés y su distanciado amigo el sordo de Calanda.

El primer empeño estuvo a punto de conseguirse. El malagueño Picasso nos decía:

“Todos los años pasa por Mougins Dali y solicita verme. Le hago decir a mi secretario que no estoy en mi domicilio. Dali insiste al día siguiente. Ni yo mismo se porque no recibo a ese muchacho al que quiero y admiro tanto. tanto. Es el último genio del Renacimiento.”
Aislados del bullicio de la Croisette, Buñuel y yo hablamos de Dali. Promete:

-Dígale usted a Salvador, de mi parte, que no vamos a morir sin descorchar una botella de cava y brindar por nuestra amistad…

Me ausento para desalojar el Martini de mi vejiga.Vuelvo a una especie de mesa- camilla en la que estamos reunidos- Buñuel ha desaparecido. El barman me jura y perjura que no se ha movido de allí. Lo encuentro, debajo de la mesa, agarrado a su Negroni. Le ayudo a levantarse. Aparece su hijo, el incipiente y no cuajado director de cine. Se despide de nosotros y demando de su progenitor:

-¿Qué tal es como director de cine?
- Es muy buen chico…un simpático chico…



















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