Israel se retracta
miércoles 04 de agosto de 2010, 08:21h
El gobierno de Benjamin Netanyahu ha cometido varios errores de orden diplomático e internacional. No obstante, permitir a la ONU llevar a cabo una evaluación conjunta sobre el ataque a la flotilla es una muestra de que tiene intenciones de rectificar o explicar a grandes instancias lo ocurrido. Pese a su historial bélico y su postura intransigente frente al pueblo palestino, con este gesto Israel da una señal clara y contundente de que está dispuesto a asumir su cuota de responsabilidad y aún más, que está abierto a dialogar.
Una postura que siendo objetivos, difícilmente observaríamos al otro lado del muro que marca la frontera entre el Estado hebreo y la Autoridad Nacional Palestina, bajo el mando de la organización terrorista Hamás. Hasta la fecha, ningún país de la Liga Árabe, como el Líbano o Siria, permitirían la intromisión o colaboraría con las Naciones Unidas para una investigación de este tipo, de hecho sería interpretada como una irrupción y violación de su soberanía.
Es cierto que a Israel le antecede un precedente que no le deja bien parada en el tablero internacional. Sin embargo, es necesario reconocer que la única democracia en Oriente Medio, es un Estado que ante la opinión pública siempre ha dado la cara ante cada una de sus actuaciones, jamás ha estado negado a sentarse a la mesa de negociación y no a amenazado a ninguno de sus vecinos con “echarles al mar”. Cooperar con la ONU en la investigación al atroz asalto a la flotilla es una prueba de ello, porque pese a los graves errores cometidos en el pasado y en el presente, a Israel no le va eso de esconderse detrás de un pasamontañas.