Rachel Carson: Primavera silenciosa. Prólogo y traducción de Joandomènec Ros. Crítica. Barcelona, 2010. 320 páginas. 24 €
Primavera silenciosa ha sido un texto clave en la historia de los estudios conservacionistas y ecologistas. La obra de la bióloga marina Rachel Carson (1907-1964), publicada en 1962, hizo llegar al gran público los peligros que la pulverización indiscriminada de biocidas causa en la naturaleza y en la salud humana.
En ese momento, la confianza en el control absoluto de la naturaleza por parte del hombre era máxima, y la industria química puso su empeño en la defensa de sus intereses, desacreditando la
labor denunciadora de Carson. La prepotencia y descuido de la industria química fueron responsables de la destrucción del entorno, de severos daños en la salud (bioacumulación de biocidas), y de las muertes de animales domésticos y silvestres, hasta que, finalmente, en 1972 se prohibió el empleo de DDT como plaguicida en los cultivos. Gracias al trabajo divulgativo de Carson, se limitaron los efectos deletéreos que la bióloga había fabulado en su obra, quedado en la imaginación y no en hechos definitivos: una primavera silenciosa sin aves insectívoras ni abejas zumbando entre las flores.
Las relaciones entre organizaciones ecologistas y conservacionistas, y las diferentes industrias productivas han reproducido, en algunas áreas, una hostilidad similar; la diferencia es si algunas de sus críticas tienen la misma base científica que la narración naturalista y científica de
Primavera silenciosa. La necesidad de evitar posiciones sesgadas (los plaguicidas son malos, la naturaleza es buena), es un primer paso para el entendimiento de cuestiones donde aumenta la complejidad.
Primavera silenciosa tiene el valor de fondo de demostrar el carácter de la naturaleza como un conjunto interrelacionado de elementos, incluidos los seres humanos. La ruptura de alguno de sus lazos o la agresión en alguno de sus componentes supone un daño al conjunto y, por lo tanto, a nosotros mismos. Esta perspectiva
holista de la naturaleza, que enfatiza la interdependencia de sus componentes, sirve de base teórica y explicativa de otros problemas ambientales a los que se enfrenta la humanidad; los efectos del cambio climático pueden afectar a múltiples dimensiones de la naturaleza, incluida la estabilidad y desarrollo de la vida humana en el planeta.
Por Joaquín Fernández Mateo