Una mixteca en Nueva York
viernes 14 de marzo de 2008, 23:21h
Juana, una indígena mixteca del estado de Guerrero en el sur de México, sólo habla el mixteco; una lengua respetable pero que no es de mucha utilidad si se encuentra en Estados Unidos. Si hablara español sería más fácil poder explicar en el hospital los dolores que siente, el malestar que la distrae de su trabajo en un taller de costura. Sin embargo, siendo de un pueblo del municipio de Tlapa donde todos hablan mixteco y sin haber asistido nunca a la escuela, el inglés le es aún más ajeno que el español.
En la ciudad de Nueva York, pero no de manera exclusiva, la población indígena proveniente de México se va incrementando ocasionando de esta manera una dificultad para los servicios públicos. En los últimos años han llegado personas de comunidades donde las lenguas indígenas predominan, y únicamente aquellos que tienen contacto con la población mayoritaria de su país entienden parcialmente el español. Las autoridades han adecuado sus servicios para atender a inmigrantes hispano parlantes pero no para la minoría indígena que, por su condición de escasa educación y por el pequeño número, hablan otra lengua y tienen diferentes costumbres y valores.
Es así que las autoridades y los servicios públicos se enfrentan con la dificultad de atender a este pequeño grupo. Los traductores de mixteco u otras lenguas indígenas son difíciles de encontrar, especialmente si se requiere que los intérpretes se encuentren en el país de manera documentada. La población indígena inmigrante se convierte de esta manera en marginados por partida doble, y cada vez más vulnerables e invisibles. La pregunta que surge es ¿cómo absorber esta diversidad? ¿Cómo continuar la evolución de una sociedad multicultural si comunidades minoritarias son marginadas impidiendo su capacidad de integración?
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Interna- cionalista
HEBE CUE es investigadora del Instituto Universitario Ortega y Gasset y experta en Relaciones Internacionales
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