Tras meses de procesos, de encuentros en los juzgados y de comentarios privados de Heather a los medios de comunicación, Paul McCartney ve como su pesadilla termina, tras varios meses de proceso judicial. Son exactamente 30.933372 euros lo que ex Beatle tendrá que abonar a su ex-señora, con la que tiene una hija de cuatro años. Mareante cifra que, sin embargo, alivia a Sir Paul, pues su ex-mujer le exigía 65 millones, cinco por cada año de matrimonio. La cifra incluye la pensión para la pequeña Beatrice.
Según el diario "The Sun", se trata de la cifra más alta pagada en un proceso de divorcio en el Reno Unido, y podría haberse convertido en un récord, ya que Mills solicitaba el doble de esa cantidad, aunque siempre dijo que, en realidad, se merecía la mitad de la fortuna de la estrella que se calcula que asciende a 1.100 millones de euros.
Triste espectáculoLa pareja se casó en 2002 y hace dos años anunciaba su divorcio, que, en vez de ser amistoso por el bienestar de la hija de ambos, se convirtió en un espectáculo mediático lleno de comentarios hirientes, sobretodo por parte de la modelo, que llegó a contar con todo detalle la convivencia con el cantante. Por su parte, el ex beatle aseguró temer por la salud mental de su ex mujer y dijo que tenía miedo que esto le llevara a quitarse la vida. Una historia de triste final, en nada comparable a la ejemplar historia de amor que McCartney vivió con su anterior mujer, Linda.