el gobierno iraquí advierte de que al qaeda planea atentar al salir eeuu del país
Obama: "La guerra está terminando, Iraq es libre para trazar su propio rumbo"
sábado 28 de agosto de 2010, 17:45h
El presidente de los EEUU, en su mensaje radiofónico semanal, ha asegurado que la guerra de Iraq "esta llegando a su fin" y que el país es ya libre para "decidir" su camino. La pasada semana abandonó el país árabe el último batallón de combate estadounidense y el próximo martes termina la operación "Libertad iraquí". A partir de entonces sólo 50.000 soldados de los EEUU, sin misión ya de combate, permanecerán en Iraq. Será en ese momento cuando, según el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, Al Qaeda perpetre una serie de atentados en toda la nación.
El presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró este sábado que la guerra de Iraq "está terminando" y el país árabe es ya libre de "trazar su propio rumbo", cumpliendo así una de las promesas de su campaña electoral.
Si bien Obama aseguró que militares estadounidenses permanecerán destacados en el país en calidad de asesores, el ciclo de combates toca ya a su fin. "En muchas partes del país, los iraquíes ya han asumido el liderazgo en la seguridad. Nuestras tropas seguirán apoyando y entrenando a las fuerzas iraquíes (...) pero la conclusión es esta: la guerra está terminando".
"Cuando era candidato al cargo, prometí que terminaría con esta guerra. Como presidente, es lo que estoy haciendo", aseguró Obama.
"Como cualquier nación soberana e independiente, Iraq es libre de trazar su propio rumbo. Y a finales del año próximo, todas nuestras tropas estarán en casa", señaló Obama, quien se encuentra ahora de vacaciones en la isla de Martha's Vineyard (Massachusetts).
Con la salida de la última brigada de combate estadounidense de Irak, el Ejército estadounidense ha disminuido su número de efectivos por debajo de las 50.000 tropas en el país. En este sentido, el discurso semanal de este sábado es un prolegómeno del discurso que el presidente Obama realizará el próximo martes en el que informará al pueblo estadounidense desde el Despacho Oval de la Casa Blanca sobre la retirada de tropas.
El presidente estadounidense dedicó unos minutos de su discurso semanal a felicitar a las tropas que han servido "durante los conflictos más prolongados de la historia del país", en relación a Irak y Afganistán. "Durante la mayor parte de esta década, nuestras tropas y sus familias han servido con honor y heroísmo, arriesgando sus vidas para garantizar nuestra libertad y nuestra seguridad. Nuestro compromiso con todos los que han llevado el uniforme es una confianza tan antigua como esta república", indicó el presidente.
Por ello, Obama ratificó su promesa de proporcionar a los veteranos que así lo necesiten los cuidados médicos "propios del siglo XXI", con un énfasis especial en el tratamiento del Síndrome de Estrés Postraumático, habitual en los ex combatientes, "a través de grandes inversiones en ámbitos como el de la prevención del suicidio", junto con programas dedicados a la reinserción de soldados en el entorno laboral.
Las declaración del presidente estadounidense se ha producido sólo unas horas después de que el primer ministro de Iraq, Nuri al Maliki, asegurara que su Gobierno dispone de informaciones en las que se afirma que grupos vinculados a Al Qaeda planean perpetrar una serie de atentados en toda la nación a partir del 31 de agosto, fecha en la que el Ejército estadounidense concluirá oficialmente sus operaciones de combate en el país árabe.
En concreto, el dirigente iraquí indicó que miembros suníes de Al Qaeda y antiguos integrantes del Baaz, partido del ex dictador Sadam Husein, estaban planeando lanzar nuevos ataques. "De acuerdo con la información que tenemos en nuestra disposición (...) la alianza criminal de Al Qaeda y los remanentes del antiguo régimen baazista están planeando, con apoyo extranjero, llevar a cabo una serie de atentados con bomba y matanzas en determinadas provincias del sur y del norte", afirmó Al Maliki.
Irak se ha visto afectada en las últimas semanas por una serie de ataques que han causado la muerte de centenares de personas y que han resaltado la fragilidad de un país en el que sus dirigentes políticos llevan casi seis meses negociando sin éxito la formación de un Gobierno de coalición, desde que se celebraran las elecciones generales del pasado mes de marzo.
Al menos 62 personas murieron en un ataque insurgente contra la Policía iraquí el miércoles. Una semana antes un terrorista suicida provocó la muerte de otras 57 personas tras inmolarse en las inmediaciones de un centro de reclutamiento del Ejército en Bagdad. A pesar de que los niveles de violencia han descendido drásticamente respecto a 2006 y 2007, atentados con bomba y asesinatos siguen ocurriendo casi a diario.