Violencia creciente en la frontera México-Estados Unidos
domingo 29 de agosto de 2010, 02:58h
La frontera de México con Estados Unidos es probablemente no sólo una de las más extensas, sino también una de las que más tránsito de personas y productos, legales e ilegales, observa. La disparidad económica entre ambos países y la situación geográfica de México provoca que éste último sea un lugar de paso tanto para emigrantes, como para contrabando y droga.
La cantidad de dinero que el tráfico de personas representa es enorme. Por México cruzan muchos centroamericanos y varios sudamericanos, con la intención de llegar a Estados Unidos para buscar trabajo. Las organizaciones delincuentes que se dedican al tráfico de seres humanos permanecieron por mucho tiempo actuando de manera más o menos independiente de los carteles del narcotráfico, pero esto ha cambiado.
El domingo pasado ocurrió uno de los hechos más violentos que se han visto en México. Un grupo de 72 migrantes, la mayoría procedentes de Centroamérica, fue interceptado por un convoy de Zetas –el brazo armado del cartel del Golfo- en el estado norteño de Tamaulipas. Los delincuentes dispararon a todos, quedando solamente un superviviente de Ecuador. Según el relato del ecuatoriano, los Zetas les ofrecieron trabajo como sicarios, y ante su negativa fueron fríamente asesinados.
El viaje a Estados Unidos, ya de por si difícil y riesgoso, se ha vuelto aún más peligroso ante la ola de secuestros de emigrantes y ataques por parte de miembros de bandas de narcotraficantes, ya no sólo la extorsión por parte de autoridades mexicanas corruptas y robos de delincuentes comunes que existen desde hace tiempo. La masacre de Tamaulipas parece ser un mensaje para el gobierno mexicano, queriendo demostrar que las organizaciones criminales siguen siendo fuertes y poderosas, capaces de cometer cualquier delito. La lucha del presidente Calderón contra la delincuencia organizada no parece tener éxito, a pesar de las muchas detenciones de jefes del narcotráfico. La escalada de la violencia en México está ocasionando fricciones diplomáticas, ya no únicamente con Estados Unidos, sino ahora también con los países centroamericanos. En opinión de una parte considerable de la ciudadanía, México está entrando en un estado de ingobernabilidad del que no parece haber salida fácil.