www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El [i]faux pas[/i] semántico de Sarkozy, un error político intolerable

viernes 17 de septiembre de 2010, 08:22h
La polémica por las expulsiones de Francia de “personas en situación irregular” no cesa. El término en cuestión, “personas en situación irregular”, es debatible. No lo es, en cambio, el de “gitanos”, ya que ello trae aparejado un evidente componente étnico, y es ahí donde radica el patinazo de Sarkozy. La desafortunada expresión “que Luxemburgo acoja a los gitanos” da razones a todos aquellos que, a veces, cargados de prejuicios y demagogia, han criticado con dureza la política migratoria francesa en este particular.

Desde este periódico no hemos vacilado a la hora de criticar la inaceptable comparación que hizo la vicepresidenta de la Comisión Europea, Viviane Reding, entre las medidas del Elíseo y la política de limpieza étnica llevada a cabo por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Por la misma razón, tampoco podemos aceptar que el presidente de una nación europea lleve a cabo la expulsión de su territorio de un determinado grupo de personas, por el hecho de serlo, e incurra para justificarlo en una generalización étnica que socava las razones que pudiera tener. Las cuales existen, dicho sea de paso. Campamentos irregulares, en condiciones deplorables, existen. Constituyen un problema que debe abordarse, en lugar de ignorarse. Pero identificarlos con una etnia determinada, es de todo punto intolerable. Se corrige un comportamiento que no a un grupo étnico determinado.

Es verdad que la gran mayoría de personas en situación irregular son gitanos rumanos, muchos de ellos cargados de antecedentes delictivos y con serios problemas de integración social. Pero no sólo delinquen ellos, ni son los únicos con problemas de adaptación. Toda Europa sabe a qué se refería Sarkozy y, posiblemente, una gran mayoría de europeos albergan sentimientos parecidos. Pero las palabras no son neutrales y la semántica es importante a la hora de evitar connotaciones de índole geográfica, étnica o racial, que tanto daño han hecho al Viejo Continente en un pasado no muy lejano. Por eso Sarkozy puede seguir con la política que estime pertinente en el marco de sus atribuciones, que para eso le han elegido los franceses, pero sin discriminar a una determinada etnia. Eso es tan reprobable como peligroso que no tiene cabida en la Unión Europea.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios