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La “putocracia” italiana

Andrea Donofrio
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adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 19 de septiembre de 2010, 18:22h
Como si no tuviéramos suficiente, en medio de la grave crisis institucional italiana y en vísperas del trascendental voto de confianza en el Congreso -28 de septiembre-, explota un nuevo escándalo. En realidad, no se trata de nada de nuevo, sino de la enésima confirmación de la institución “malsana y perniciosa” que representa el Parlamento italiano. Hace algunos días, una diputada acusó a algunas parlamentarias de haberse prostituido para llegar a las listas electorales. La denuncia no podía encontrar mejor respuesta que la de un diputado berlusconiano, que justifica la prostitución como arma política: “es absolutamente legítimo utilizar el cuerpo para hacer carrera política. La política tiene una dimensión pública, nos presentamos de una forma física ante los electores y es legítimo usar las virtudes que nos da la naturaleza, ya sea la inteligencia o la belleza…”

Se trata de una concepción de la política viciada por la subcultura imperante en el país, donde el uso del cuerpo (no sólo por parte de las mujeres) es una pieza de la campaña política. Parece que no ha sido suficiente con cuestionar los ideales políticos o poner en venta la ideología, sino que han llegado a perder la dignidad personal y a considerar el cuerpo como un medio para alcanzar el poder. El cuerpo como instrumento, la predisposición para hacer cualquier cosa con tal de ocupar un escaño parlamentario; inteligencia o belleza, cabeza o pechos…

Las declaraciones no han causado gran asombro a la hipócrita sociedad civil italiana, lo que demuestra que se trata de un método, probablemente, de uso generalizado dentro del panorama político nacional. Se han levantado pocas voces indignadas, otras airadas. De momento, queda claro que si el proyecto de ley que prevé penas de cárcel para los clientes de las prostitutas se convierte en ley, ¡“veremos a muchísimos parlamentarios arrestados”! Bueno, no serían condenados porque, a diferencia de los otros “usuarios finales”, gozan de inmunidad. Se trata de un escándalo más que se suma a lo que ya provoca tanta vergüenza a los italianos por los lamentables espectáculos que brindan sus funcionarios públicos.

Cada vez parece más acertado el neologismo del periodista Guzzanti (antaño berlusconiano convencido, ahora gran enemigo del primer ministro) “Putocracia” acuñado para definir el escenario político italiano, el sistema de poder implantado por Berlusconi a través de las candidaturas de velinas (vedettes) o escorts. O como dijo Verónica Lario, ex mujer de Berlusconi, “basura sin pudor”, “divertimento del emperador”, “descaro y falta de contención del poder que ofende la credibilidad de todas”.

La degeneración socio-política italiana llega a su apogeo cuando el primer ministro Berlusconi, entre chistes malos (de verdad…) y chascarrillos, ofrece algunos consejos a los jóvenes italianos: que busquen trabajo en el extranjero, que se casen con un millonario, y que no lean los periódicos. Y estas son las soluciones ofrecidas por el cavaliere para combatir la alarmante tasa de desempleo juvenil italiano, la más alta de Europa. Según el ISTAT, más del 25% de los jóvenes entre 15 y 24 años no trabaja, confirmando la falta de oportunidades y de políticas de incentivación para el empleo joven del Gobierno italiano. Por eso, resulta conveniente “buscarse un novio rico”, para tener resuelta la propia vida, a lo que añadió por si acaso no le tomaron en serio: “no es un consejo fuera de la realidad sino una sugerencia también para vosotros, también a los chicos”.

En este contexto, no se debe olvidar que Berlusconi prosigue su desesperada búsqueda de una nueva mayoría que le permita seguir gobernando sin el respaldo de Fini. Estamos en plena campaña de fichajes de parlamentarios, promesas electorales y personales (un candidato ha confesado la promesa del Cavaliere de pagarle la hipoteca, otro de nuevos encargos…no, en Italia no se abre ninguna investigación…). Una vergonzosa campaña de captación de tránsfugas igual a la que promovió en 1994 y emuló en 2008 provocando la caída del Gobierno Prodi (la indigna “compra” de un personaje como Mastella…). Y, como han señalado, a diferencia del de los futbolistas, el mercado de tránsfugas no tiene fecha de cierre y hasta que no se completa la mayoría, no se empieza la Liga o a el gobierno de un partido.

Ps. Expreso mi completa solidariedad a Marco Gavagnin que ha sido insultado por pasear con una bandera de Italia por Venecia (hasta la policía le paro…): esto demuestra las profundas divisiones del país, el arraigo de un partido secesionista como la Lega (tan provocador como demencial) y la difusión de un sentimiento antipatriótico.

Andrea Donofrio

Politólogo

Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset

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