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La impunidad da luz verde a los ataques de los cárteles

Los periodistas mexicanos no se dejan "cerrar el pico" por los narcos

miércoles 22 de septiembre de 2010, 10:00h
Sesenta y cinco periodistas han sido asesinados en México desde el año 2000; sin embargo desde que Felipe Calderón le declarase la guerra a los narcos hace cuatro años, la intolerancia del crimen organizado hacia los medios de comunicación ha acrecentado sus ansias de hacerse con el control de los titulares. Pero para los profesionales de la información, el derecho a defender la libertad de expresión en un país azotado por la violencia sistemática resulta más fuerte que el miedo a ser cocido por las balas.
“¿Qué quieren de nosotros?” Así tituló el ‘Diario de Juárez’ un editorial publicada este lunes en el que pide a los cárteles de la droga que aclaren que temas pueden publicarse y aquellos que no para evitar asesinatos como el ocurrido el pasado 17 de septiembre en donde un periodistas fue acribillados en la ciudad más peligrosa de Latinoamérica; a la vez que lanzó duras críticas a la secretaria de Educación y Cultura de México, Guadalupe Chacón Monárrez, quien, según el diario, declaró que los periodistas son "los culpables del terrorismo psicológico que se vive en la ciudad".

"¿Qué es lo que nos quiere decir con lo anterior? ¿Que dejemos de publicar? ¿O que sólo divulguemos noticias 'buenas' o 'positivas', como en otras ocasiones se ha polemizado al respecto?", aduce el editorial. "Los medios recogemos y publicamos todo lo que acontece en la ciudad, ya será el lector quien le dé la connotación de 'bueno' o 'malo' a lo que lee, escucha o ve", acotó

México es uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo junto a Irak, la República del Congo y Filipinas, en donde estos profesionales optaron por ir armados para cuidarse las espaldas. En el caso de la nación Azteca el 60% de las presiones provienen esencialmente del sector público, por lo que todo indica que los narcos son los responsables de llevar a cabo el trabajo sucio, gracias a los beneficios de un sistema impune, que ha sido denunciado en reiteradas ocasiones tanto por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como por la Sociedad Interamericana de Presa.

La situación resulta insostenible para muchos periodistas que ven su integridad física y la de sus familiares sensiblemente expuesta a la violencia de los cárteles de la droga, lo que en algunos casos se ven forzados a cruzar la frontera para salvar el pellejo.



Este martes el Gobierno estadounidense finalmente le concedió asilo político al periodista mexicano Jorge Luis Aguirre, quien se encuentra en ese país desde noviembre de 2008, tras recibir,-según sus palabras-, amenazas de muerte por parte de las autoridades a cuenta de su labor como director del diario digital ‘La Polaka’.

Aguirre sostiene que habría recibido "sistemáticas amenazas" de quien más tarde sería el responsable de Seguridad Pública del estado de Chihuahua, el más violento del país y donde se ubica la conflictiva Ciudad Juárez.

"Mientras la guerra del narcotráfico no toque la red de intereses económicos y castigue a narcopolíticos encapuchados en posiciones de poder, no habrá esperanza de paz y progreso en México y específicamente en Juárez", indicó.

No obstante, el director de ‘La Polaka‘ es tan sólo uno de tantos casos que conforman la larga lista de medios y profesionales de la comunicación que son objeto de la mordaza de los narcos.

Ante la alarmante situación, los periodistas mexicanos tratan de armarse de valor para seguir informando, aunque ello suponga no sólo exponer su vida si no la de sus familiares. La necesidad de no dejarse colocar el bozal del la censura intenta superar el miedo a caer víctima de una violencia pandémica que tan sólo en lo que va de año se ha cobrado en Ciudad Juárez, más de 2.000 almas.

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