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¿Yo voy?... ¿A dónde?

Mariana Urquijo Reguera
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lacajadelostruenosyahooes/18/18/24
miércoles 29 de septiembre de 2010, 18:40h
Cuando una cree que la realidad que le rodea ha llegado al absurdo más profundo, la realidad se encarga de dar un giro de tuerca y hacerme perder la esperanza de encontrar cordura en estos tiempos.

Como dice un amigo mío, los locos son los otros, la realidad es irracional, de modo que a él solo le queda seguir desarrollando un pensamiento racional que aunque sea para sí mismo y su núcleo de amistades, constate la irremediable irracionalidad de las sociedades humanas.

Nuestra sociedad, la española, toca fondo cuando pone en marcha una huelga general después de 8 años sin protestar y la adorna con el lema copiado de un mega evento musical. Se supone que para movilizar a los ciudadanos. “Yo voy” es un lema ridículo que representa la idiotez humana, la falta de ideas y de argumentos y sobre todo de crítica. Para empezar, falta autocrítica, crítica al gobierno (¿o es lo mismo que la autocrítica de los sindicatos?) y alguna idea nueva que motive y emocione a unos ciudadanos que cada vez se vuelven más vagos a la hora de ejercer sus derechos y de reivindicarlos.

Quizá la pregunta que cada uno debe hacerse como miembro de una sociedad es a dónde va: como ser humano, como individuo y como parte de un grupo. Quizá el problema es la falta de preguntas, o de filosofía. Quizá nuestras mentes y nuestras almas estén cansadas y hayan decidido retirarse una batalla que no tiene sentido. La propia lucha ha perdido el sentido.

La crisis actual no es económica, ni de valores (financieros, inmobiliarios o morales) sino existencial. Desde que el final del siglo XIX abriera la puerta al sin sentido, podemos engañarnos un rato pensando que vivimos bien, que tenemos proyectos que dotan de sentido a nuestra existencia, pero no podeos engañarnos todo el rato. Ni a nosotros mismos ni a los otros.

La huelga que más bien parece una juerga nos devuelve una imagen de nosotros como sociedad igual que la de los espejos cóncavos y convexos del callejón del Gato madrileño: esperpéntica.

Mariana Urquijo Reguera

Filósofa, profesora e investigadora.

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