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Los tres capitalismos

jueves 30 de septiembre de 2010, 16:33h
En las últimas décadas la evolución de las instituciones que regulan tanto la propiedad como la explotación de los hidrocarburos han configurado tres modelos bien distintos.

El primer modelo, que tiene una larga tradición histórica, es el “capitalismo de estado”, el segundo corresponde al “capitalismo competitivo” y el tercero puede ser denominado, como decía Roberto Lavagna “capitalismo de amigos”.

El capitalismo de estado es practicado por los países que son esencialmente petroleros, es decir tienen enormes reservas de petróleo y/o de gas que han sido descubiertas hace ya tiempo. En este modelo encontramos a muchos países árabes y también países latinoamericanos como Venezuela, Mexico y Ecuador. El modelo es justificable cuando abundan las reservas y por lo tanto no se requiere la colaboración de capital privado para los nuevos descubrimientos: es razonable entonces esperar que el estado decida no compartir la renta del recurso natural con inversores privados. Claro que este modelo entra en crisis cuando es impropiamente aplicado por un país donde caen las reservas por falta de exploración, no hay nuevos descubrimientos y consecuentemente disminuye la producción.

El modelo del capitalismo competitivo es aplicado por aquellos países que no son naturalmente “petroleros” pero pueden descubrir nuevas reservas con grandes esfuerzos de exploración, sea antes en tierra y ahora en el mar. Como todo esto cuesta mucho es sensato en este caso convocar a capitales privados para que se sumen al esfuerzo exploratorio abriéndoles la posibilidad que también ellos se apropien de parte de la nueva renta del recurso. Brasil es un buen ejemplo ya que aumenta su producción de petróleo y gas incentivando la exploración en busca de más reservas, aplicando este modelo de capitalismo competitivo consagrado en su reforma constitucional de 1995 que abolió el monopolio estatal de Petrobras. Por eso Brasil está recogiendo hoy los frutos de una sensata política iniciada por Fernando H. Cardozo y continuada por Lula; todo comenzó con la reforma de la Constitución que en 1995 abolió el antiguo monopolio estatal de Petrobras y puso en marcha el capitalismo competitivo. En 1997 se aprueba la Ley del Petróleo, que le otorga a la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) el dominio sobre todos los hidrocarburos en tierra y mar; a partir de 1999 la ANP licita anualmente áreas para ser exploradas y explotadas por inversores privados, licitaciones en las cuales también participa Petrobras. Es asi como están presentes empresas como ENI, StateOil, Shell, BP, Exxon, Repsol, Galp y Amerada Hess. Las áreas se adjudican por la ANP teniendo en cuenta el programa exploratorio y los pagos comprometidos por los concesionarios privados a favor del gobierno nacional.

Argentina por su parte opto en los últimos años por el “capitalismo de amigos”, modelo que lamentablemente fracasa porque no alienta inversiones exploratorias que creen rentas genuinas ya que justamente se invento para capturar rentas preexistentes.. El caso más notorio fue la adjudicación de 14 áreas de más de 7 millones de hectáreas otorgadas por la Provincia de Santa Cruz a fines del 2006, cuando todas las áreas fueron otorgadas a empresarios amigos del poder político y sin conocimiento técnico del sector, después de haber descalificado a todos los competidores, incluso empresas petroleras de primera línea radicadas en Argentina. La explicación de la distinta evolución en esta década de la actividad petrolera en el Cono Sud de America reside en la sustancial diferencia en las políticas implementadas, la argentina propia del “capitalismo de amigos” con fuerte caída en las reservas, mientras que Brasil multiplicaba sus reservas con “capitalismo competitivo” mas una empresa petrolera pública, pero con accionistas privados y administración profesional. La reciente ampliación del capital de Petrobras con una colocación en los mercados financieros mundiales por alrededor de 70.000 millones de dólares es la prueba mas evidente de la superioridad del capitalismo competitivo.

Alieto Guadagni

Economista

ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)

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