Mundialización, estados nacionales y visado
domingo 03 de octubre de 2010, 20:19h
La mundialización es una realidad, pero también es un espejismo. En México los tecnócratas que mal gobiernan creen que el país está inserto en la mundialización. No es verdad.
Casi el 90% del comercio exterior de México está destinado a Estados Unidos. A pesar de que México tiene un número importante de tratados comerciales en diversas regiones del mundo, no se traduce en una auténtica diversificación comercial que haga menos dependiente a México de la economía mexicana.
Con el gobierno de Calderón, México ha tenido no sólo retrocesos de política interior, sino también en el concierto de naciones. No sólo Estados Unidos exige visado a cada mexicano que desee entrar a su territorio, incluso sólo para estar algunos minutos en algún aeropuerto de Estados Unidos.
Desde el año pasado, también Canadá exigió sin previo aviso, visa a los mexicanos aún en el caso de turismo y tenemos problemas con otros países de Iberoamérica de intercambio de visa, a mi juicio innecesario.
¿Cuándo la Unión Europea exigirá el visado para los mexicanos?
Si bien hay más sudamericanos que mexicanos en Portugal y España, considero que de crecer los problemas de inseguridad y narcotráfico en México, algunos de los 27 países que conforman la Unión Europea puedan pronto exigir visado para entrar aún por turismo.
México ha descendido en la escala mundial. En la OCDE está al final en el tema de educación. Además tiene un gasto corriente burocrático más alto que Estados Unidos, España, Gran Bretaña y Alemania. El aumento de la pobreza en menos de cuatro años es una realidad reconocida por el propio gobierno mexicano y este dato preocupante es una combinación de falta de productividad, crisis económica doble: externa e interna, inseguridad, desempleo, rezago educativo y carencia de reformas estructurales en materia tributaria, comercial, laboral y administrativa. Burocracia grande y a la vez ineficiente. Estado ausente -a la hora de defender los derechos humanos de los grupos vulnerables- y al mismo tiempo sumamente costoso por el impresionante gasto corriente en los ámbitos federal y local.
Si las autoridades mexicanas tuvieran un mejor desempeño en tareas de seguridad pública y jurídica, educación, productividad y trabajo, el prestigio internacional de México se incrementaría más. La criminalidad organizada no ha disminuido y el número de muertos de manera violenta es cada vez mayor, sobre todo en el norte de México.
Durante la hegemonía autoritaria priista, la política exterior mexicana tenía una presencia importante: defensa de derechos humanos, proscripción de ensayos nucleares, cooperación económica entre los Estados, etc.
Hoy no es suficiente mantener la política exterior del siglo pasado, hay que mejorar las condiciones sociales, económicas y políticas para invitar sin reparo a empresarios del mundo invertir en México.
El turismo ha bajado, también la inversión extranjera y con ellos la imagen de México precisamente por los problemas graves de violencia.
México no está mundializado, sus socios Estados Unidos y Canadá lo tratan como un socio incómodo. Brasil en pocos años rebasó a México en diversos aspectos y le arrebató el liderazgo que alguna vez ejerció en Iberoamérica.
La relación con América Central tampoco ha mejorado. El escándalo de más de setenta migrantes centroamericanos sin documentos en México, volvió tensas las relaciones políticas aunque no llegaron al rompimiento.
No es menos cierto, que los migrantes asesinados se suman a muchos otros que han tenido la misma suerte y no han tenido protección alguna, pero antes no habían matado a tantos en un día. ¿Cuántos más morirán?
México está atrapado: narcotraficantes, secuestradores, traficantes de personas (delincuentes organizados) han manchado la imagen de México. El gobierno mexicano y los gobiernos locales han sido incapaces de recuperar la calma y las calles.
Espero equivocarme, pero si la situación en México empeora, la Unión Europea presionará, de diferente manera. Hace más de diez años, la clásula democrática fue clave para tener ampliación de relaciones comerciales. Hoy no es suficiente la cláusula democrática. México debe garantizar estabilidad en lo social, económico y político con hechos y no discursos.
Los grandes intereses europeos podrán presionar a México. Si la Unión Europea llega a exigir a los mexicanos visado, México estará cada vez más encerrado -aunque sus artículos puedan salir sus gobernados nacionales deberán permanecer si les niegan la visa- y la mundialización será un espejismo.
Es paradójico que un país como México que tiene relaciones diplomáticas con todo el mundo, se le cierren los espacios so pretexto cualquiera. Los Estados nacionales son una realidad más apabullante que la mundialización.
Espero que el mundo no nos castigue más. Suficiente castigo tenemos ya con las restricciones de nuestros socios comerciales Estados Unidos y Canadá, con las acciones de la criminalidad organizada y el desorden y falta de oficio político de la mayoría de las autoridades mexicanas competentes en materias de gobernabilidad y seguridad pública.
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Profesor de Derecho
Profesor de Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.
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