en la misa de Domingo de Ramos
El cardenal hondureño aboga por el cese de la violencia en el país
lunes 17 de marzo de 2008, 19:53h
En la misa conmemorativa al Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa, Rodríguez resaltó que muchos que antes tenían respeto por la vida "ahora están a favor de la muerte, cambiando las palmas de este domingo por machetes, pistolas o fusiles AK-47 para matar a otros".
La misa, que fue oficiada en la catedral de Tegucigalpa, estuvo muy concurrida por católicos de todas las edades, en su mayoría portando palmas que después fueron bendecidas por el prelado hondureño.
Rodríguez subrayó que para fomentar la paz en Honduras más de 5.000 jóvenes participaron ayer en la campaña "No matarás, no más violencia en Honduras".
Según fuentes oficiales, la ola de violencia y delincuencia común que vive Honduras deja un promedio diario de diez muertos.
"No es posible que sigamos pasivos viendo cómo cada día aumentan las estadísticas de muertos en el país, cada cristiano se da cuenta que hay que cambiar, Honduras no puede ser una carnicería donde se estén matando unos a otros cada día", enfatizó el cardenal Rodríguez.
En su opinión, también se debe respetar la vida en todas las facetas del ser humano, "desde el que no ha nacido hasta el más ancianito".
Rodríguez expresó su oposición a la eutanasia que promueven algunos sectores, incluso en el Parlamento hondureño.
Dijo que hay quienes quieren confundir la eutanasia con la ortotanasia para aplicar la muerte a ancianos enfermos, en contra de los principios de Dios.
"A nosotros no nos estorban nuestros ancianitos", enfatizó el máximo representante de la Iglesia Católica en Honduras.
La Semana Santa en Honduras sigue siendo marcada por el fervor religioso de los católicos, que son mayoría en el país, aunque muchos prefieren viajar a las playas y otros sitios de recreo.
La movilización a diferentes regiones del país inició el pasado viernes, muchos de ellos funcionarios y empleados del Gobierno, aprovechando que el Poder Ejecutivo concedió asueto al sector público durante toda la Semana Santa.
Las autoridades calculan que más de un millón de personas, entre nacionales y extranjeros, se movilizarán en Honduras durante las vacaciones de Semana Santa, en su mayoría a la región norte y caribeña.
Para reducir los accidentes de tráfico y muertes violentas la Comisión Nacional de Prevención de Accidentes inició el viernes una campaña en la que están involucradas diferentes instituciones del Gobierno, lo mismo que diferentes cuerpos de socorro.
En muchos templos católicos decenas de campesinos se han apostado desde el viernes cargados con palmas para vender a los feligreses en la víspera del Domingo de Ramos, mientras que otros creyentes han comenzado a elaborar alfombras a base de serrín en vivos colores, con imágenes alusivas a la Semana Santa.