nobel de la paz
Sima Samar y Liu Xiabo, favoritos para llevárselo este año
jueves 07 de octubre de 2010, 16:33h
La presidenta de la Comisión Afgana Independiente de Derechos Humanos, Sima Samar; y varios activistas chinos, con Liu Xiabo a la cabeza, lideran los pronósticos para ganar el Nobel de la Paz, que se fallará mañana en Oslo.
La cadena noruega de televisión NRK ha metido también a última hora en la lista de favoritos al ex canciller alemán Helmut Kohl, de 80 años, coincidiendo con el 20 aniversario de la reunificación alemana, proceso que lideró con éxito.
El nombre de Samar suena desde que se convirtió en relatora de la ONU para Sudán, y según el director del noruego Instituto para la Investigación sobre la Paz (PRIO), Kristian Berg Harpviken, puede verse beneficiada ahora por el hecho de que se cumplen diez años de la resolución de Naciones Unidas sobre mujeres, paz y seguridad.
Desde el PRIO se apunta también a la emisora de radio Democratic Voice of Burma y al Tribunal Especial de Sierra Leona.
El subdirector del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Daniel Nord, ha defendido las opciones de un premio conjunto para los tribunales internacionales de la ONU o a Richard Goldstone y Louise Arbour, los dos primeros fiscales jefes de los tribunales para la antigua Yugoslavia (TPIY).
Xiabo y otros disidentes chinos como Hu Jia y Gao Zhiseng son candidatos fijos desde hace años, aunque suenan menos que en 2008, cuando el aniversario de la masacre de Tiananmen los colocaba supuestamente como máximos favoritos.
La elección de Xiabo no sería bien recibida en Pekín, algo que admitió el director del Instituto Nobel, Geir Lundestad, al revelar que un alto cargo del Gobierno chino le advirtió en Oslo hace meses de los efectos negativos para las relaciones entre ambos países.
Lundestad, que no forma parte del comité que decide el ganador, defendió ayer la elección de la UE por consolidar la democracia en Europa, si bien reconoció las dificultades para otorgarle el premio en un país "euroescéptico" como Noruega.
Similar a la de Pekín sería la postura de Moscú ante la elección de candidatos como la abogada chechena Lidia Yusúpova, la uigur Rebiya Kadeer, el activista Serguéi Kovaliov y la organización de derechos humanos Memorial.
Al igual que con el monje vietnamita Thich Quang Do, a favor de Yusúpova y Kadeer se suele señalar que ha obtenido el premio de derechos humanos de la fundación noruega Rafto.
Ganadores del Rafto como la activista birmana Aung San Suu Kyi; el ahora primer ministro de Timor Oriental, José Ramos Horta; el coreano Kim Dae-Jung y la abogada iraní Shirin Ebadi fueron premiados años después con el Nobel de la Paz.
La lista de aspirantes incluye otros nombres como el médico congoleño Denis Mukwege; el primer ministro de Zimbabue, Morgan Tsvangirai; la colombiana Piedad Córdoba y el cubano Oswaldo Payá.
Entre las organizaciones se menciona al International Crisis Group, la Coalición contra las Bombas de Racimo (CMC), la Fundación Vicente Ferrer y las Abuelas de Plaza de Mayo.
Incluso Internet, representada por tres de sus fundadores, se menciona en las quinielas.
La presencia en la lista de candidatos -que pueden ser nominados por catedráticos de Universidad en Derecho o Ciencias Políticas, parlamentarios o antiguos laureados de todo el mundo- sólo se puede conocer si quienes lo han propuesto lo hacen público.
El Comité Nobel no difunde la lista hasta pasados 50 años, y lo único que confirma ahora es el número de candidatos, que este año ha alcanzado la cifra récord de 237, de ellos 38 organizaciones.
Sus decisiones no pocas veces han sido polémicas, por no ajustarse siempre a los criterios marcados en su testamento por su creador, Alfred Nobel, quien dejó escrito que se debía premiar a quienes contribuyeran a fomentar la fraternidad entre las naciones, a la reducción de armamento y a la promoción de la paz.
La elección el año pasado del presidente de Estados Unidos, Barack Obama -por sus "esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos", según el fallo-, fue muy controvertida e incluso el galardonado admitió su sorpresa tras llevar menos de un año en el cargo.
Aparte de los discutibles méritos de Obama, se criticó la finalidad publicitaria de su elección, algo que el secretario del Comité Nobel, Thorbjørn Jagland, ha admitido implícitamente.
"Creó muchas protestas, pero generó mucha prensa para el premio Nobel en todo el mundo. Y pienso que ha aumentado su prestigio después de lo que ocurrió el año pasado", señaló en una entrevista reciente a la agencia noruega NTB.
El premio de la Paz es el único de los galardones que se concede y otorga fuera de Suecia, por deseo expreso de Nobel, debido a que en su época Noruega formaba parte del reino sueco.