¿Está el Gobierno pensando en llevar la Fiesta Nacional a un recinto cerrado para evitar abucheos?
EL IMPARCIAL
jueves 14 de octubre de 2010, 16:41h
Un año más el desfile del 12 de octubre con motivo de la Fiesta Nacional estuvo protagonizado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y no por los militares o los caídos en acto de servicio.
Ya se han convertido en tradición los abucheos y pitidos que todos los años recibe Zapatero por parte del público, que recrimina al presidente sus políticas extremistas y su inacción ante el fuerte desempleo y la crisis económica.
Sin embargo, este año la paciencia del Gobierno ha llegado al límite y, de forma instantánea desde el día posterior al desfile, los socialistas con la ministra Carme Chacón a la cabeza han declarado que habrá que crear algúin tipo de regulación que evite estos incidentes, ya que a juicio del ejecutivo "deberían intentar mantener el respeto" en "un acto de todos" como el homenaje a las Fuerzas Armadas.
La propuesta de crear un protocolo especial para estos actos ha hecho saltar las alarmas entre los partidos y los profesionales, que rechazan los abucheos en este tipo de actos, pero que creen que una regulación limitará la libertad de expresión de los ciudadanos.
El propio PP ha recriminado a Chacón que esta legislación no se hubiese propuesto ante casos de "agravio" a la bandera de España ocurridos en algunas comunidades.
Y es que el Gobierno de Zapatero está dispuesto a llegar hasta el final para evitar un nuevo bochorno. Este año se ha invitado a menos gente, se ha alejado al público de la tribuna principal y se han suprimido las pantallas que otros años estaban presentes, sin evitar con ello las críticas del público.
Por eso, según fuentes consultadas por EL IMPARCIAL, el Gobierno estaría pensando, incluso, en trasladar el evento a un recinto cerrado, donde el acceso de los ciudadanos sea limitado y, por tanto, se eviten los pitidos a Zapatero.