A un año de las elecciones presidenciales
Conmoción por la súbita muerte del ex presidente argentino Kirchner
miércoles 27 de octubre de 2010, 18:12h
Este es el planteamiento que muchos argentinos se hacen tras conocer la noticia la sorpresiva muerte del ex presidente Néstor Kirchner por un paro cardiorrespiratorio. El hombre fuerte dentro del peronista Partido Judicialista y principal artífice de la actual línea política argentina, la cual lleva su nombre, deja con su deceso abierto el interrogante: ¿Kirchnerismo sin Kirchner?
El kirchnerismo,-fuerza que actualmente maneja las lindes de la nación austral, gobernada por la que ahora es su viuda, Cristina Fernández-, queda huérfano de padre. El que hasta este miércoles ostentaba el cargo de secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y era considerado la figura más influyente del país, tenía claras aspiraciones de postularse a la reelección en los comicios presidenciales de 2011 y, de esta manera, mantener en el poder a esta ala del peronismo, que tantas ampollas llegó a sacar incluso en el seno de su propio partido. Unos planes que la naturaleza frustró en la mañana de este miércoles sin previo aviso, dejando el panorama político en puntos suspenso.
Los principales actores de la política de ese país como Estela de Carlotto, presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo o el vicepresidente Julio Cobos,-con el que Fernández ha tenido más de un altercado-, tratan de digerir la noticia con muestras de apoyo y pésame para la familia.
Por su parte, Cobos aseguró en declaraciones publicadas por el diario Clarín, de estar consternado por la muerte de Kirchner, a quien describió como un “buen presidente”. "No son momentos para palabras, sino para acompañar", señaló y aseguró que esperan poder “sobrellevar esta situación de la mejor manera". Un deje de incertidumbre que bien descifró el editor de citado periódico, Eduardo van der Kooy, quien exponía que el país vuelve a enfrentar “una situación una nueva situación dramática y una nueva incertidumbre política”.
En su análisis, van der Kooy apunta a que el kirchnerismo debió “contabilizar” en términos políticos los incidentes de salud del ex mandatario, quien había sido sometido en dos ocasiones a sendas intervenciones coronarias de riesgo, la primera en el mes de febrero y la segunda en septiembre. No obstante, sostiene que “tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández no querían proyectar los síntomas de un decaimiento físico al terreno de la política”, más aún tras la derrota en las legislativas de 2009. “La desaparición de Kirchner implica la desaparición del hombre fuerte del peronismo y de la figura que marcó la corriente política de la poscrisis en la Argentina”.
Para el editor de Clarín, la muerte de este líder político plantea nuevas interrogantes sobre “cómo el kirchnerismo procesará esta ausencia y cómo la asumirá la presidenta en el año que le queda de mandato, e incluso conducir la sucesión dentro del kirchnerismo y del propio peronismo”.
Pero mientras dichas preguntas comienzan a recorrer los pasillos de la Casa Rosada y de la sede del PT, el país suramericano se prepara para vestirse de luto y experimentar el duelo por la pérdida del que ha sido considerado hasta hoy, el hombre fuerte del Cono Sur.
El político que antepuso el poder a la salud
Néstor Kirchner sufrió varios episodios cardíacos que desoyó para adentrarse aún más en los intrincados laberintos del poder, un recorrido que este martes se truncó con su muerte en el terruño donde se refugiaba con su círculo íntimo para apaciguarse. Quien gobernó Argentina entre 2003 y 2007 pero seguía manejando los hilos de la vida política en Argentina falleció hoy en la sureña localidad de El Calafate por un paro cardíaco. "Fue muerte súbita", confirmó Luis Buonomo, médico personal Kirchner.
El ex presidente, diputado, líder del Partido Justicialista (peronista) y secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) había tenido un episodio alarmante el pasado 11 de septiembre, cuando debió ser sometido en Buenos Aires a una angioplastia para reparar una arteria coronaria obstruida. Dos días después recibió el alta médica y pasadas un par de jornadas retomó su actividad intensa actividad política.
"Hay Kirchner para rato", dijo por entonces su esposa y sucesora en la Presidencia, Cristina Fernández, su "compañera de toda la vida", como solía decir. El propio ex mandatario, de 60 años y una trayectoria política de casi tres décadas, en su reaparición pública tras aquella intervención se mostró desafiante ante su salud. "Yo sé que a veces se enojan los médicos. Pero no hay mejor médico que el amor y el sentimiento de ustedes para fortalecerme el corazón y salir con todas las fuerzas, para reverdecer", dijo Kirchner, ante miles de simpatizantes.
Kirchner venía de sufrir otro episodio serio en febrero pasado, cuando fue operado de urgencia en Buenos Aires por una obstrucción en su arteria carótida derecha. Y en 2004, cuando era presidente, sufrió una hemorragia estomacal provocada por la ingesta de medicinas que afectaron su aparato digestivo, un problema que algunos relacionaron con el constante cuadro de estrés que sufría.
Pese a todas estas advertencias, Kirchner nunca le dio respiro a su vida política, que dividía entre los asuntos de la gestión de su esposa, los tejes y manejes del gobernante Partido Justicialista y su proyección como líder regional desde su rol en Unasur. Sólo Cristina Fernández conseguía, a veces, que levantara el pie del acelerador, obligándole a viajar a la apacible villa de El Calafate, donde tampoco dejaba de estar conectado a la actualidad política.
Hasta allí habían viajado los Kirchner el lunes pasado, cuando Cristina Fernández resolvió hacer un alto en su propia agenda por recomendación médica debido a un cuadro de anginas. "Pese a los consejos de los médicos, no hizo caso. Y ahora llegaron las consecuencias: se pierde la vida de un hombre que trabajó fuertemente por Argentina", dijo hoy el ex mandatario Carlos Menem (1989-1999), con quien Kirchner disputó la Presidencia en 2003 y quien también atravesó problemas de salud durante su Gobierno.
Unasur considera a Kirchner un líder "clave" en la construcción de una región "sin exclusiones"
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) destacó de su difunto secretario general y ex mandatario argentino, Néstor Kirchner, su capacidad para convertirse en un líder "clave" para la construcción de una región "sin exclusiones".
A través de un comunicado, la organización lamentó el fallecimiento de Kirchner, quien murió este miércoles a causa de un paro cardiaco, y trasladó el pésame "al pueblo argentino" y a la familia del ex mandatario, especialmente a su esposa y sucesora en la Jefatura de Estado, Cristina Fernández.
"Fue un convencido de la unidad de los pueblos latinoamericanos. Luchó durante su vida por profundos cambios en su país y América Latina, y trabajó desde distintas instancias por la justicia social, la equidad, la democracia y la integración", indicó Unasur, en una nota recogida por la cadena TeleSur.
La organización que Kirchner lideraba desde marzo aplaudió su participación en "instancias decisivas" y puso como ejemplos sus trabajos para la recuperación de las relaciones entre Colombia y Ecuador o la "defensa de la democracia" en este último país tras las revueltas policiales del pasado 30 de septiembre.