Director de cine
Alejandro González Iñárritu: "[i]Biutiful[/i] se aleja de los cánones vulgares del cine comercial"
sábado 30 de octubre de 2010, 11:16h
El cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu vuelve con "Biutiful", su cuarto largometraje, un intenso y sórdido drama protagonizado por Javier Bardem que interpreta a un hombre sumido en una espiral de culpa y miedo ante el abismo de su muerte.
Uxbal -personaje de Bardem- es un padre divorciado que lucha para sacar adelante a sus dos hijos en los bajos fondos de una Barcelona a la que Iñárritu quita el velo del "primer mundo", ya que vive inmerso en una red de venta de artículos piratas y de trata de inmigrantes donde el crimen y delincuencia están a la orden del día.
"El mundo de Uxbal se desmorona y él trata de purificarse y encontrar el amor para salvarse a sí mismo", explicó el propio Iñárritu en una entrevista con EFE en Londres, donde ha presentado esta semana su nuevo metraje en el marco del Festival de Cine de la capital británica.
La cinta arranca con el declive de Uxbal cuando su médico le anuncia que sufre una enfermedad terminal y que le quedan pocos meses de vida, una circunstancia que le empuja a batallar contra la corrupción -la de la sociedad y la suya propia- para así encontrar el sentido de la vida, el amor y la dignidad. Pese a que el protagonista sea un enfermo terminal, Iñárritu insiste en que no se trata de una película sobre la muerte, sino sobre la vida. "La película va sobre cómo uno observaría su propia vida si supiera el día de su muerte. Se trata de mirar tu vida desde el punto final", aclaró el mexicano.
En esa última etapa de su vida, Uxbal se ve atrapado en una encrucijada, en un debate interno que gira en torno la necesidad de dar de comer a sus hijos y el cargo de conciencia que conlleva la explotación de inmigrantes en sus negocios fraudulentos.
"No se puede decidir si Uxbal es bueno o malo. Ninguno de nosotros lo somos. El problema es que estamos acostumbrados a la visión maniquea de las películas de Hollywood", precisó Iñárritu.
Para interpretar a este personaje que "esconde cierto dualismo", el director tuvo claro desde el principio que la persona idónea era Bardem, primer actor español en ganar un Oscar.
"Necesitaba a alguien con una presencia física muy fuerte, pero que a la vez pudiera transmitir la sensibilidad y la vulnerabilidad que requería el papel. Por no hablar de las extraordinarias cualidades interpretativas de Javier", señaló el director.
A pesar del pesimismo y la tragedia que rodean la trama, Iñárritu busca exaltar la belleza de esos ambientes oscuros y miserables, fin al que contribuye notablemente la cuidada fotografía de Rodrigo Prieto.
"El título -'Biutiful' ('bello' en spanglish)- no es irónico. Hay una arquitectura visual en el filme que quiere reflejar esa belleza, quizá desde un punto de vista sórdido, pero no por eso deja de ser bello", destaca el mexicano.
Con "Biutiful", Iñárritu puede llevarse todo el crédito sin disputarse la autoría con su antiguo co-guionista Guillermo Arriaga, con el que escribió los aclamados guiones de "Amores Perros" (2000), "21 gramos" (2003) y "Babel" (2006), filmes corales de estructura multilineal.
"Después de 'Babel' acabé exhausto porque la rodamos en cuatro países diferentes y en cuatro idiomas distintos. Tenía ganas de rodar en un sólo país y en español, mi lengua materna, aunque sabía que eso reduciría la proyección comercial de la película", afirma Iñárritu.
Según Iñárritu, esta película requería una estructura circular y un orden narrativo lineal, con un único protagonista que construyera la historia, en lugar de que fueran el propio guión y los acontecimientos grandilocuentes los que condicionaran el rumbo de los personajes.
"Ha sido un reto fascinante rodar desde un único punto de vista, lo que requiere mucho rigor al no poder servirte de trucos narrativos para esconder nada", afirma.
El director mexicano admite que es una película que se aleja de los "cánones vulgares" del cine comercial, por lo que asegura ser consciente de que es difícil que guste al gran público. Sin embargo, "Biutiful" ha sido la cinta elegida por la Academia de las Artes Cinematográficas de México como candidata a la mejor película extranjera en la carrera por los Oscar, un terreno en que Iñárritu no debería sentirse incómodo, ya que todos sus filmes se han paseado por esa alfombra roja.