NUEVA OCURRENCIA DE ZAPATERO
viernes 05 de noviembre de 2010, 15:08h
Que los padres, puestos de acuerdo, puedan decidir el primer apellido de sus hijos resulta razonable. Que, en su mayoría de edad, los hijos tengan la posibilidad de cambiar el apellido, también. Que, en caso de desavenencia entre los padres, el Gobierno establezca el apellido por orden alfabético es una memez de difícil explicación. La nueva ocurrencia de Zapatero colisiona con el sentido común. Primar a las primeras letras del alfabeto sobre las últimas es la apoteosis de la desigualdad. Si hay desavenencia entre los padres, en todo caso, que decida un juez.
Y lo mejor es que todo siga como está ahora, evitando colisiones fiscales, de herencia, de títulos educacionales, de tantas otras cuestiones. Las ocurrencias de Zapatero nos han conducido a una buena parte de la crisis que padecemos. Adenauer advertía de los riesgos que para el pueblo suponían los gobernantes con ocurrencias. Los despropósitos de preuniversitario de Zapatero, y de algunas de sus marionetas como Bibiana, Trinidad o Elena, alarman a todos. Lo del orden alfabético para decidir el primer apellido de los hijos quedará en los anales de la estupidez política. La gente está asombrada de que en plena crisis económica, alarmada la nación por la situación que padecemos, se pierda el tiempo en liviandades y frivolidades que robustecen esa idea cada vez más generalizada de la inepcia de Zapatero y su Gobierno.
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de la Real Academia Española
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