El Consejo de Seguridad lamenta la violencia en El Aaiún
Francia veta el envío de una comisión de investigación al Sahara
miércoles 17 de noviembre de 2010, 20:53h
La reunión especial del Consejo de Seguridad de la ONU destinada a analizar los acontecimientos ocurridos en el Sahara Occidental, en especial en su capital administrativa El Aaiún, con el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izizk por las fuerzas de seguridad marroquíes y los violentos enfrentamientos suscitados en la ciudad, ha terminado con una simple constatación de los actos de violencia ocurridos que el organismo internacional ha "deplorado".
Francia, que es miembro permanente del Consejo de Seguridad y dispone de derecho de veto, se ha opuesto "categóricamente" al "envío urgente" de una comisión de investigación al Sahara Occidental, algo que, según un comunicado del Frente Polisario publicado en Argel, "los restantes miembros del Consejo habían aceptado".
Los miembros del Consejo han escuchado las versiones diferentes y contradictorias de las partes en conflicto, el gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, sobre el alcance de lo ocurrido en El Aaiún. Según Rabat ha habido 12 víctimas mortales, diez de ellas pertenecientes a las fuerzas de orden marroquíes, mientras que el Polisario habla de "decenas de muertos".
En el citado comunicado de la organización independentista, se "lamenta profundamente que Francia se haya opuesto rotundamente a la voluntad manifestada por los otros miembros del Consejo de enviar rápidamente una comisión internacional para investigar los hechos". Mohamed Salem Uld Salek, ministro de Relaciones Exteriores de la República saharaui – reconocida por decenas de países pero no por la ONU – ha "constatado favorablemente la decisión del Consejo de organizar una sesión especial" sobre la situación en el Sahara Occidental. Según el dirigente del Polisario, el Consejo "ha reconocido que el personal de Naciones Unidas ha sido impedido por el gobierno marroquí de seguir los graves acontecimientos y conocer la verdad". El organismo de la ONU se ha limitado a "deplorar la violencia" y ha llamado a las partes a "dar pruebas de voluntad política para encontrar una solución" y declarado su apoyo a la Misión de Naciones Unidas para la organización del referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO).
Por su parte la organización norteamericana Human Rights Watch (HRW) señala que la MINURSO es "la única misión de mantenimiento de la paz de la ONU en la actualidad desprovista de una componente sobre derechos humanos". Durante los últimos años varios miembros del Consejo han intentado que la misión amplíe su mandato al respecto, pero sin éxito.
Un día antes de que se reuniera el Consejo, el Centro Robert Kennedy para los Derechos Humanos envió una carta a su presidente en funciones, el diplomático británico Sir Mark Lyall Grant pidiéndole "tomar medidas inmediatas para denunciar e investigar las violencias en curso en el Sahara Occidental". Llamamiento en vano.
El embajador marroquí en la ONU, Mohamed Louluchki, ha saludado "el alto sentido de la responsabilidad" de que ha dado prueba el Consejo de Seguridad, que no se ha dejado influenciar "por las maniobras de las otras partes", y sobre todo, según sus palabras, "por las intrigas mediáticas llevadas a cabo por algunos medios de comunicación españoles". Mientras que el Frente Polisario atribuye los "actos de violencia" que deplora el Consejo al desmantelamiento por la fuerza del campamento de Gdeim Izizk y la represión contra la población de El Aaiún, el embajador marroquí considera que se trata de "los actos de barbarie cometidos contra las fuerzas de seguridad marroquíes desarmadas".