Luis de la Corte Ibáñez y Andrea Giménez-Salinas Framis: Crimen.org. Evolución y claves de la delincuencia organizada. Ariel. Barcelona, 2010. 464 páginas. 21 €
Crimen.org, ensayo conjunto de los profesores Luis de la Corte Ibáñez y Andrea Giménez-Salinas Framis, lleva a cabo un análisis riguroso y lúcido sobre un fenómeno tan importante como presente en nuestra realidad: el crimen organizado. Representa un factor socio-económico y –frecuentemente– político, activo, dinámico y en peligroso ascenso, presente en nuestras vidas más de lo que creemos –y deseamos–: por eso su comprensión, extremadamente difícil tratándose de un ente en continua evolución, resulta tan necesaria. Con un estilo atractivo y de forma esclarecedora, el libro explica desde el porqué del crimen organizado al cómo, abordando la temática desde múltiples perspectivas.
El libro parte de una premisa plenamente acertada: el mundo de la criminalidad organizada supone una realidad poco conocida e infravalorada, sobre cuya imagen pesan numerosos lugares comunes, tópicos y estereotipos cinematográficos (el “efecto Corleone”). Las simplificaciones, los equívocos, la visión prosaica y distorsionada del fenómeno obvian el preocupante incremento del crimen organizado, la progresiva criminalización del mundo. Por esa razón, obras como esta resultan de gran importancia ya que sirven para entender la actualidad de la problemática y su verdadero peso en el panorama mundial. Las actividades criminales ejercen una gran influencia política y su poderío económico (combinación de actividades legales e ilegales) condiciona nuestra cotidianidad.
En los primeros capítulos, los autores nos ofrecen una atenta reconstrucción histórica de las principales organizaciones criminales operantes en el mundo, desde su origen hasta la actualidad. De forma sintética, pero muy clara y bien documentada, el libro cuenta sus raíces, sus dimensiones nacionales y sus proyecciones internacionales, sus vínculos con otras organizaciones criminales, sus actividades legales y sus tráficos ilegales.
Desde Cutolo a Al Capone, desde Mijailov a Watabe, desde la guerra de los
castellamarese a las Maras centroamericanas, desde el cártel de Juárez al de Medellín, el libro utiliza anécdotas interesantes –y a veces divertidas–, metáforas claras y sugestivas para explicar la supervivencia, el crecimiento y las guerras de poder de las organizaciones criminales. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los libros que tratan este tema, no centra su atención en lo morboso, en las historietas o en las intrigas características de un cierto tipo de periodismo, orientado al sensacionalismo o a la superficialidad.
La segunda parte, más analítica, afronta los denominadores comunes del crimen organizado, analizando las razones de la criminalidad, las causas, las características y el funcionamiento de las organizaciones. A lo largo de estas páginas, el libro explica las estructuras de las organizaciones, “el esqueleto” según Donald R. Cressey, analizando el modo concreto en qué se dividen, agrupan y coordinan las actividades y funciones que desempeñan cada uno de los integrantes de una organización criminal. Además, el libro revela la existencia de una pluralidad de factores sociales que contribuyen a desarrollar una o varias formas de criminalidad organizada. Partiendo de la psicología social, los autores se preguntan si existe un perfil prototípico del delincuente organizado, si existen algunas características, rasgos o cualidades que predispongan a un sujeto a ingresar en una organización criminal.
De particular interés resulta el capítulo sobre la relación entre el crimen organizado y el terrorismo, donde se resaltan las semejanzas y diferencias entre los dos fenómenos (las finalidades, el valor otorgado a la política o a las actividades económicas, el modo de emplear la violencia, cuyo uso, por parte de las organizaciones criminales, resulta sistemático e instrumental). Sin embargo, frecuentemente, las diferencias se matizan, dificultando una diferenciación neta de los dos fenómenos que coexisten o llegan a casos de hibridaciones (una organización orientada por una motivación política o de lucro evoluciona a una estructura híbrida en la que los miembros otorgan la misma importancia a ambos fines) y transformaciones (inversión absoluta del orden de prioridad: los objetivos políticos sucumben a los económicos o viceversa), además de frecuentes procesos de colaboración entre criminales y terroristas.
En relación a España, los autores presentan una “radiografía” del crimen organizado en el país durante la última década y de su evolución histórica, relatando sus actividades criminales y explicando por qué España ha sido (y para muchos sigue siéndolo) un país hospitalario con el crimen organizado. Además de los factores enunciados en el libro, debemos tener en cuenta que la presencia de grupos criminales extranjeros en territorio español se explica por el vacío legal sobre crímenes “mafiosos”, la falta de tipificación ad hoc en el Código Penal vigente, así como unas condiciones penitenciarias preferibles a las de otros países como Rusia, Georgia o Italia misma, tal y como ha sido confirmado por varios “arrepentidos” italianos.
Frente a la dificultad para elaborar una predicción sobre la materia a corto plazo, en el último capítulo de la obra los autores destacan las características de la criminalidad organizada más recientes y susceptibles de proyectarse en un futuro cercano: desde transnacionalización de las actividades y grupos relacionados con la delincuencia organizada a la proliferación de redes, estructura delictiva descentralizada, dinámica y flexible; o el
cibercrimen, explotando las oportunidades que ofrece Internet al crecimiento de la industria de la piratería y del lucroso negocio de los secuestros extorsivos. Asimismo, se describen espacios geográficos que podrían convertirse en verdaderos epicentros de la delincuencia organizada, como Asia central y África occidental. Finalmente, demandas ilegales, corrupción y debilidad estatal hacen pronosticar que el problema del crimen organizado persistirá por mucho tiempo.
Crimen.org constituye en suma un libro didáctico y explicativo, en el que cada uno de los conceptos, actores y dinámicas criminales está definido de modo claro, mezclando rigor científico con capacidad de divulgación. Los datos aportados, las informaciones presentadas, los mapas y tablas, el uso de las ciencias sociales (criminología sobre todas) nos ofrecen las herramientas conceptuales para comprender el fenómeno de la delincuencia organizada, y aproximarnos a él desde el análisis general a casos específicos.
Poniendo en peligro la economía y la seguridad de muchos países del mundo, el crimen organizado se relaciona de forma “malsana” con la política y las diferentes instituciones internacionales, en un proceso que se auto-alimenta con la finalidad de perpetrar una constante y penetrante acción. Citando a Francesco Forgione, ex presidente de la comisión antimafia en el parlamento italiano, de actualidad por su libro
Mafia Export, los autores nos recuerdan que “la mafia es mafia por su relación con la política”. En una entrevista para
ABC, el mismo Forgione recordaba que "...
no existe mafia sin política”; merece la pena recalcar, por tanto, que la influencia criminal en la vida política, su infiltración en las instituciones públicas y su connivencia con el sistema político erosionan los fundamentos y pilares del Estado de Derecho.
El crimen organizado representa un mundo peligroso, tan cercano a nuestra realidad como presente en nuestra cotidianidad. Entre los méritos del presente libro, se encuentra el de no crear alarmismo o realidades distorsionadas, sino informarnos y ofrecernos las herramientas para entender en su plenitud un fenómeno tan complejo como el del universo del crimen. Como bien apuntan los autores, “aprender algo sobre el crimen organizado equivale a comprender un poco mejor el mundo que nos rodea”. En la misma línea, Roberto Saviano afirmaba en el exitoso
Gomorra que “conocer los mecanismos de afirmaciones de los clanes, sus cinéticas de extracción, sus inversiones significa comprender cómo funciona el propio tiempo en toda su proporción, y no sólo el perímetro geográfico de la propia tierra (…). Y así, conocer ya no es un indicio de compromiso moral. Saber, entender se convierte en una necesidad”. No se trata sólo de entender la dinámica de las organizaciones criminales, su
modus operandi, su “conquista y repartición” del mundo, sino también de acercarse a un fenómeno que cada vez alcanza más valor y que, como “problema mundial”, exige asimismo una reacción global.
Por Andrea Donofrio