elecciones en Cataluña
Los vencedores: PP y Mas, y los perdedores o la debacle del tripartito
lunes 29 de noviembre de 2010, 12:37h
Artur Mas y Alicia Sánchez Camacho han sido los vencedores del 28-N. Son los partidos que han crecido y los mejor dispuestos para establecer una alianza. Después de Galicia y País Vasco, la formación de Mariano Rajoy logra tener peso en otra comunidad clave. Sin embargo, el PSC ha hecho buenos los peores augurios sobre el 28-N. También sus socios, ERC -cuarto partido ya en Cataluña- e ICV han pagado un alto precio por su gestión en las urnas.
Los ganadores: Artur Mas (CiU) y Alicia Sánchez Camacho (PP)
El Partido Popular ha silenciado un aluvión de críticas durante precampaña y campaña y logra un sitio de excepción en la política catalana al arrebatar a ERC el tercer puesto y hacerlo en detrimento de un tripartito que hunde las expectativas del socialismo en esta comunidad. Cataluña, pese a que CiU ha vencido en las últimas citas electorales, es un feudo socialista imprescindible para la configuración del Congreso de los Diputados en las generales. Sobra decir que en Génova se descorcha champagne. En este caso, quizá cava.
Dos años para 2012 y Mariano Rajoy ha situado a su partido en puestos de privilegio en Galicia, País Vasco y Cataluña. Y aún quedan las autonómicas. El logro de Camacho, que rememora tiempos de Alejo Vidal Quadras, devuelve a los populares peso en un nuevo Parlamento en el que deberá capear con la presencia de ERC o de Solidaridad Catalana, de Joan Laporta, partidos ambos con pretensiones que tanto la formación de Camacho como Ciudadanos han subrayado querer contrarrestar, ser el antídoto.
Pero el ganador absoluto ha sido Artur Mas. Las encuestas iban en el buen camino. No necesita alianzas de Gobierno, pero sí algún apoyo que le aúpe hasta la Presidencia en la votación de investidura. Las posibilidades son varias, hay tiempo y no tendrá problemas para llegar a algún acuerdo. La alianza más estable estaría formada por CiU y PP, dos partidos que han crecido, y pierde probabilidades la socio-vergencia, dada la caída de Montilla.
Arrancan cuatro años con unos intensos primeros días en los que se definirá el nuevo rumbo de Cataluña. Y quién sabe si de España. Un pacto CiU-PP podría reeditarse en Madrid de forma inversa, PP-CiU, ya en 2012.
Los perdedores: Montilla, Puigcercós y Herrera o la debacle del tripartito
En cuanto a los perdedores, José Montilla es el principal derrotado en Cataluña. En clave nacional, el presidente del Gobierno. Todo estaba previsto y los días previos a los comicios no sólo han estado marcados por grandes esfuerzos para evitar el descalabro; también para planear una sucesión. En este sentido, Carme Chacón está situada en primer puesto para levantar la moral de los socialistas catalanes y recuperar el voto en esta comunidad no ya de cara a 2014 sino, en el medio plazo, con vista a las generales. Pero eso, al menos con los resultados en caliente, es todavía una previsión.
Recién sabida la configuración del nuevo Parlamento, conviene en Ferraz una profunda reflexión, no menor que la de sus compañeros catalanes. Cuatro años de flirteos con algunas de las más intensas demandas de los socios, especialmente de ERC, así como de descuidar aspectos como el lingüístico o el no menos esencial económico, han terminado por desgastar a Montilla en la legislatura del Estatut.
Con los datos de participación en la mano y sin conocer aún las nefastas encuestas a pie de urna, los socialistas respiraban aliviados al conocer que había una alta movilización en sus feudos. Para sorpresa de éstos, esa movilización ha tenido como fruto mejores resultados para el resto de partidos, que se han repartido los votos que Montilla se ha dejado en el camino.
Arrancan cuatro años de regeneración en el PSC, asunto que preocupa y mucho en Madrid, donde un resultado así en Cataluña en 2012 podrían ser letales para los intereses del candidato socialista a La Moncloa.
ERC se ha derrumbado. Joan Puigcercós se sentará en el Parlament como cuarto líder y no como tercero, como hizo Carod Rovira. El objetivo es retomar el camino que condujo a ERC a resultados históricos al comienzo de la década en Madrid y Cataluña. Hoy, lo acontecido es la demostración de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Sin embargo, el independentista Laporta ha entrado en la Cámara. Cuenta en sus filas con algunos ex militantes de ERC. Se reparte el discurso separatista, pero con menos representantes.
ICV, de Joan Herrera, se mantiene. Es el único socio que no se ha visto salpicado por la gestión conjunta del tripartito, pero quizá este hecho ha propiciado que tampoco haya un crecimiento. Con Herrera se fueron los que antaño apoyaron a Zapatero, algunos artistas, y enarboló la bandera de la izquierda. Ha capeado el temporal pero ha sido una víctima más del fracaso de un Gobierno que en los últimos meses sólo ha podido evitar la mayoría absoluta de la oposición, una oposición que en breve será el poder.