www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El Gobierno se hará cargo de los funerales

Se han identificado 31 de las 81 víctimas del incendio de una cárcel chilena

jueves 09 de diciembre de 2010, 08:25h
Los familiares de los 81 presos de la cárcel de San Miguel, en Santiago, que murieron este miércoles en el incendio ocasionado por una reyerta entre reclusos, han comenzado a recibir los cuerpos de sus seres queridos. El Gobierno de Chile ya ha anunciado que Instituciones Penitenciarias correrá con los gastos de los funerales.
El Servicio Médico Legal (SML) ha comenzado a entregar los cuerpos de la víctimas del incendio, aunque este proceso podría dilatarse ya que hasta el momento solo han sido identificados 31 cadáveres y se desconoce cuánto tiempo podría llevar la finalización de estas tareas.

"Vamos a dar los plazos cuando corresponda, con certeza del tiempo que se van a demorar, partiendo de la base de que estamos utilizando todos los esfuerzos porque estos tiempos no sean muy prolongados", dijo el director del SML, Patricio Bustos, en declaraciones al diario 'El Mercurio'.

Mientras, a las puertas de esta institución se concentran al menos quince vehículos fúnebres que esperan las órdenes del SML para trasladar los cuerpos de los presos hasta donde las familias indiquen.

Por su parte, la Gendarmería aseguró a los familiares que el Gobierno se hará cargo de los gastos de los funerales, por lo que les instó a ponerse en contacto con los asistentes sociales del penal o con la Intendencia de Santiago para iniciar las gestiones.

"Se hace un especial llamado a los familiares para que no contacten con otras funerarias ni tampoco directamente al Hogar de Cristo ya que todo será canalizado a través de los mecanismos establecidos", reza el comunicado divulgado por la Gendarmería.

Precariedad y abandono en las cárceles chilenas

El secretario de la Conferencia Episcopal y obispo de Valparaíso, monseñor Gonzalo Duarte, formuló este miércoles una dura crítica al sistema penitenciario chileno tras una riña y posterior incendio registrado en la cárcel de San Miguel, en las afueras de Santiago, que costó la vida a 81 reclusos.

El prelado sostuvo que esta situación revela la precariedad y condición de abandono en que se encuentran los internos en el país, debido a una política penitenciaria que "está años luz atrasada".

Duarte fue especialmente crítico al sostener que "el Chile de la liberación de los 33 mineros (rescatados en octubre pasado tras permanecer 70 días bajo tierra en un yacimiento del norte de Chile) tiene estas falencias tan grandes" como el sistema penitenciario "que no es ningún motivo de orgullo".

"El rescate de los 33 mineros de Atacama -atrapados a 700 metros de profundidad- si fue un motivo para enorgullecernos, pero aquí hay una herida muy grande en el corazón de todos los chilenos", precisó el religioso en declaraciones a Efe.

El prelado no dudo en calificar la tragedia como "una de las situaciones más tristes que hemos vivido en Chile en los últimos años" y recordó que la iglesia con motivo del Bicentenario de independencia de Chile pidió que se promulgaran leyes que favorecieran a los presos, lo que finalmente no se concretó.

"Pedimos mejorar la condición de nuestros presos, lamentablemente todo se fue por el tema político (...) y quedó ahí no más", sentenció Duarte. El secretario de la conferencia episcopal agregó que "las cárceles son los lugares más inhumanos del país y los presos rematados son los pobres más pobres de Chile, lo que debe llevarnos a reflexionar".

El intendente (gobernador) de la región metropolitana de Santiago, Fernando Echeverría, confirmó esta tarde a Televisión Nacional de Chile (TVN) que la cifra de muertos en el incendio es 81.

El mandatario chileno, Sebastián Piñera, quien acudió a uno de los centros hospitalarios donde están siendo atendidos los 14 heridos de extrema gravedad en el siniestro, criticó la situación de hacinamiento y las precarias condiciones en que funcionan las cárceles del país.

Según los bomberos, el incendio se inició a las 5.30 hora local (8.30 GMT del miércoles), tras una riña entre reclusos, que posteriormente quemaron colchones situación que derivó en un incendio de proporciones.