www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Italia y el voto del 14 de diciembre

Andrea Donofrio
x
adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 12 de diciembre de 2010, 16:09h
En víspera de la decisiva votación del próximo martes en el Parlamento italiano, una moción de confianza contra Silvio Berlusconi, amigos y profesores me preguntan por su posible éxito. No pudiendo contar con los mismos poderes de Rappel, convendría basar mi previsión en elementos lógicos, conocimientos de la realidad política nacional y constataciones racionales. Aún así, la tarea no resulta fácil teniendo en cuenta que los números –a favor y en contra- son muy inciertos, que la política italiana se caracteriza por su peculiaridad y anomalía y, sobre todo, que estamos asistiendo a un espectáculo funesto y deprimente: la compraventa de votos, inverosímil y descarada. Berlusconi conoce el peligro de esta trascendental votación: puede perder y verse obligado, a su pesar, a dimitir; puede que tenga que cambiar el Gobierno o incluso anunciar elecciones anticipadas; sin embargo, puede ganar por la mínima y no lograr gobernar de todos modos.

Estas dos semanas antes del voto, se han puesto de manifiesto un panorama incierto y muchos elementos que intentaremos enumerar:

  • Italia sigue siendo un país de chaqueteros, transformistas y tránsfugas, politiquillos que siguen la máxima “todos tienen un precio; yo incluso descuento” (no sorprende que fuera Berlusconi quien en sus canales idease el juego de “El precio justo”), que buscan un “win for life” y que no tienen problema en cambiar de chaqueta, opinión, ideales (lo más fácil). Por eso, hemos visto como muchos han preferido presumir de la creación de un movimiento de “responsabilidad nacional” que declararse viles mercenarios en venta, proclives a la italiana costumbre de “acudir en auxilio del vencedor” (Ennio Flaiano dixit).

  • Existen diferentes técnicas de fichajes: el dinero (con tarifas variables), la clásica, nunca en maletines que dejan rastro, sino pagando al “vendido” trabajos de asesoría; nuevos encargos (subsecretario o nombramiento en algún consejo de administración de una administración pública). O la reelección, llamada “colegio blindado”, la más atractiva ya que es la garantía de ser reelegido y contar con todos los beneficios que eso conlleva (poder, inmunidad, lauda pensión vitalicia apenas después de media legislatura).

  • Si un voto en Nápoles cuesta entre 50 y 75 euros, el partido de Berlusconi está dispuesto a pagar a un diputado por su voto de confianza entre 150.000 y 350.000 euros (tal y como ha declarado disgustados dos diputados que… han aceptado).

  • Fini, el principal “opositor”, que –de momento- sigue hablando mucho y haciendo poco dentro del Parlamento, denunciaba el inicio de la “temporada de fichajes”: bueno, siendo sincero, empezó hace tiempo y está casi al terminar.

  • La compraventa ha sido tan descarada que la Fiscalía de Roma ha tenido que abrir dos expedientes para investigarlo: paradójicamente la noticia de la sacrosanta (y tardía) decisión de la magistratura italiana de tomar cartas en el asunto ha sido comentada por Berlusconi como una “injerencia” en la autonomía de las Cámaras. ¿Considera que todo es lícito y todo le está permitido?

  • Mientras todo esto sucede, Berlusconi conserva una retórica triunfalista porque conoce a los italianos: sigue diciendo a la gente lo que quiere escuchar, utilizando las palabras que aman oír. Por eso cabe esperar que en su esperado (y desesperado) discurso del día 13 intentará, una vez más, engatusar a los indecisos y recolectar a los tránsfugas antes del crucial voto.

  • Quizás haya llegado el momento de cuestionar la democracia como “el menos malo de los sistemas políticos” si permite que sean elegidas personas que después de denunciar los trapicheos Berlusconi y su oferta de pagarle íntegramente la hipoteca, abrazan la causa del cavaliere



Asimismo se me ocurren unas cuantas preguntas: ¿estamos asistiendo a un escándalo de cinismo político o a una operación criminal, penalmente punible? ¿No será posible que haya un acuerdo in extremis entre Fini y Berlusconi? ¿Subirá el “precio” de los diputados cara al martes 14? En política, ¿existe un confín entre persuasión y corrupción? Además, creo que sea necesario subrayar la diferencia entre el derecho de un parlamentario de ejercer libremente su propia función, sin el “vínculo del mandato” (art. 67 de la Constitución) y el intento de corrupción (art. 319 del código penal) para que cambie no tan libremente su voto: confín sutil pero existente.

Lo más desesperante es que no se vea el final de esta crisis. Asistimos impotentes a una humillación pública de la democracia italiana, a un espectáculo lamentable y terrible: de tangentopoli hemos “progresado” a votopoli, donde los honorables (irónico que así se le llama a los diputados) han puesto de manifiesto el colapso de la ética pública, sus “desviaciones morales”. El Parlamento, el lugar símbolo de la democracia representativa, se ha convertido en un “discount”, un mercado obsceno e impúdico, profanado por una retórica subjetivista donde reina el puro interés personal y brilla por su ausencia el interés general. Se trata de una cuestión moral y de dignidad del país: las instituciones, que deberían perseguir el bien común, están siendo utilizadas para favorecer los intereses de quien determina su actividad. Parece demasiado simplista recurrir a la autonomía de la política, al genio de Machiavelli, para justificar la ausencia de ética de estos últimos días. Finalmente, en esta atmósfera de espera tensa e incierta, que el presidente de la República bien resume con un “sería necesaria una bola de cristal para saber qué va a pasar el martes”, el día 14 podría sellarse el final del tercer mandato de Berlusconi como presidente del Gobierno; aunque auguro que el cavaliere tiene más vidas que un gato, una pregunta me preocupa: después de Berlusconi, ¿qué?

Andrea Donofrio

Politólogo

Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios