La reforma de las pensiones: Una medida más que necesaria
martes 21 de diciembre de 2010, 01:58h
Después de que Zapatero anunciara el fin de semana que el Gobierno va a seguir adelante con su plan de aumentar la edad de jubilación a los 67 años y de que el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, lo refrendara ayer mismo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, ha presentado un informe en el que asegura que esta medida no sólo es de “alta prioridad” sino que habría que ir más allá.
En el informe presentado ayer, la OCDE explica con toda lógica que la edad de jubilación ha de ir aumentando conforme lo haga la esperanza de vida. No hace falta ser experto en cuestiones económicas o sociológicas para ver que, de otra forma, no salen las cuentas. El sistema de pensiones contributivas que tenemos en la actualidad es muy sensible a los cambios de la pirámide de población. No se trata de un sistema de pensiones de ahorro en el que los trabajadores actuales reservan un porcentaje de su dinero para el futuro. La población activa mantiene a los jubilados y en un futuro, cuando se retiren, los primeros se verán sostenidos por quienes trabajen entonces. Si se descompensa la pirámide, el sistema se cae. Y eso es exactamente lo que estamos viviendo en la actualidad. El descenso de la natalidad combinado con el aumento de la esperanza de vida son hechos objetivos a los que debemos enfrentarnos. Además, por más que resulte una medida impopular, no podemos cerrar los ojos ante el hecho obvio de que los 60 años de la actualidad no son los que eran hace 20 o 30 años.
Por ello, es de agradecer que un gobierno que no se ha distinguido, precisamente, por gobernar en base a realidades imponderables, se muestre firme en un asunto cuyas consecuencias son a muy largo plazo y del que depende el futuro de millones de personas.