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Otro estatuto de Autonomía

Juan José Solozábal
jueves 30 de diciembre de 2010, 15:54h
Acabo de revisar las pruebas de imprenta de un libro que hemos preparado sobre el Nuevo Estatuto de Autonomía de Extremadura que las Cortes aprobarán dentro de poco, culminando la iniciativa de reforma estatutaria de la Asamblea extremeña. El suceso pasará inadvertido, pues se trata de una modificación estatutaria que no presenta perfiles desafiantes incidiendo en una escala reivindicativa que juiciosamente el nuevo Estatuto no suscita. Los procesos estatutarios que a ustedes les suenan se plantean en el terreno identitario, cuando los estatutos parecen empeñados en travestirse en normas constitucionales, olvidando que su condición de elementos imprescindibles del sistema autonómico, no les libra de su dependencia de la Norma Fundamental común. Pero ocurre también que las modificaciones estatutarias , como sucede en el caso presente, adecuadamente se plantean mejorar las posibilidades funcionales de la Comunidad Autónoma que necesitan de un instrumento que ponga al día el máximo instrumento de su autogobierno, llevando a cabo las acomodaciones que el desarrollo autonómico demanda imperiosamente.

El nuevo Estatuto de Extremadura se propone, eso sí contenidamente en lo que se refiere a su extensión, dos objetivos. En primer lugar, se completa el cuadro institucional de la Comunidad Autónoma, añadiendo algunos organismos que como era lógico, así en el caso de del Consejo Consultivo o el Personero del Común, no se proveyeron en el viejo Estatuto, ya de 1983, atendiendo también a diversos aspectos de la forma de gobierno, esto es, procediendo a una regulación más eficaz de las relaciones entre Ejecutivo y Asamblea de la Comunidad Autónoma. Se lleva a cabo asimismo, a la vista especialmente de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional , una clarificación de las competencias de la Comunidad Autónoma. El Estatuto no acoge una Declaración de Derechos, aunque, consciente de la fuerza integrativa de la norma, relacionada sin duda con su identificación con determinados valores muy apreciados en la Comunidad, incorpora una extensa relación de principios y objetivos en su articulado.

Pero quizás lo más novedoso del Estatuto radica en su compromiso con el sistema autonómico en su totalidad, sabiéndose con independencia de su significado interno para Extremadura, un elemento del orden pleno, cuyas exigencias de coherencia e integración no puede ignorar ninguna pieza del mismo. En ese sentido el cuidado por la dimensión de articulación del sistema autonómico que muestra el Estatuto renovado extremeño se contempla en toda la regulación verdaderamente detallada y audaz de la cooperación. Así este Estatuto se pone en la línea del desarrollo federal del Estado autonómico, que una lectura atenta ha de descubrir como el efecto más permanente y válido de la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, que es mostrar las posibilidades de desarrollo territorial de nuestro sistema reforzando las competencias de intervención o colaboración de las Comunidades Autónomas en el Estado común.

Si tengo que referirme al modo como abordamos la preparación del libro y al clima en el que trabajamos subrayaría que quienes intervinimos procedíamos no sólo de la Universidad sino de la propia práctica política e institucional de la Comunidad Autónoma. Creo que esta conjunción, de profesores y agentes experimentados, resultó intelectualmente muy provechosa y de todos modos generó un ambiente cordial y estimulante. Precisamente al término de la reunión en la sede de la Fundación Alternativas, y en presencia especialmente de Juan Manuel Eguiagaray, y de otras gentes de la casa, como coordinador académico del proyecto, me permití evocar el espíritu que imperaba en las Sociedades Patrióticas de Amigos del País del siglo XVIII y que encontraba en esa ocasión entre los intervinientes en las sesiones de estudio sobre la reforma del Estatuto de Extremadura.

Efectivamente se asemejaba el clima presente en nuestro círculo, en punto a su cordialidad y competencia, al de las reuniones de los caballeritos de Azkoitia o de otros ilustrados de diversas partes de España, los socios de la matritense o de la sociedad económica de Aragón o de Badajoz, foros que precedieron el patriotismo local autonómico que inequívocamente compartimos todos.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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