¿Durará todo 2011 la cuesta de enero con Zapatero?
lunes 03 de enero de 2011, 08:15h
Empieza el primer lunes del año con los consabidos incrementos económicos en bienes de primera necesidad, novedades tributarias y demás variables que castigarán con dureza el bolsillo del contribuyente español. No suele ser plato de gusto, pero es imprescindible. Las subidas del transporte público, el recibo del gas o los carburantes son algo con lo que se cuenta. Caso distinto es el tema de la factura eléctrica, que se verá incrementada casi un diez por ciento. Dejando a un lado el hecho de que más tarde o más temprano había que armonizar una situación tarifaria que llevaba tiempo enquistada, lo cierto es que hay conceptos dentro de esa misma factura que podrían ser diferentes. Más de la mitad de lo que se paga va destinado a sufragar carbón y fotovoltaicas, además de un buen remanente de impuestos. El enfoque partidista de la energía, en lugar de científico, que tiene el señor Zapatero y su inquina política contra la energía nuclear, que considera de “derechas”, es una de sus consecuencias.
También hay que atribuir al Presidente el “mérito” de que 2011 comience para más de cuatro millones de familias con alguno de sus miembros -cuando no todos- en paro. La inacción de años anteriores a la hora de abordar reformas imprescindibles -laboral, pensiones- y las improvisaciones durante todo 2010 harán que en 2011 todos los españoles sean más pobres. De haber sido otra la acción de gobierno, no costaría tanto colocar la deuda pública -o lo que es lo mismo, obtener financiación para los gastos del Estado, que son los de todos-, ni habría que devolverla a unos intereses cada vez mayores. Tampoco habría sido preciso hacer tantos recortes sociales, si previamente se hubiesen implementado criterios de austeridad presupuestaria y, sobre todo, se hubiera puesto coto a la sangría que supone el gasto autonómico.
Es, en definitiva, el horizonte al que se enfrenta España en este año que empieza bajo la presidencia de alguien que, de un tiempo a esta parte, prefiere que sean otros los que den la cara -Blanco, Sebastián y, sobre todo, Rubalcaba- y mientras seguir dedicado a mostrar la mejor versión de su país virtual. Por todo lo anterior, habría que pedirle al señor Zapatero que en 2011 se ponga como objetivo trabajar para sacar la economía a flote en lugar de vender humo y brotes verdes.