el presidente del gobierno tercia ante las discrepancias en el psoe
Zapatero justifica el despilfarro en la traducción al español en el Senado
miércoles 19 de enero de 2011, 16:32h
Ni 24 horas han tardado algunos socialistas en manifestar su disconformidad con el uso de lenguas cooficiales en el Senado, para lo cual se destinarán unos 350.000 euros al año en traductores. Alfonso Guerra, Ángel Gabilondo y José Bono ya han expresado su desacuerdo con la medida, lo que ha obligado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a mediar en el conflicto y señalar que la medida es legítima puesto que las lenguas cooficiales "son españolas".
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido este miércoles, ante el pleno del Senado, la utilización de las lenguas cooficiales en esta Cámara porque, ha recordado, la Constitución establece que "son todas ellas lenguas españolas".
Zapatero ha subido a la tribuna al término del debate de la reforma del Estatuto de Autonomía de Extremadura aprobada por el Senado y ha hecho referencia al uso, ayer por vez primera en las sesiones plenarias, del catalán, gallego, vasco y valenciano, lo cual ha obligado a implantar un sistema de traducción simultánea.
Tras remarcar el presidente que el modelo autonómico hace posible el reconocimiento de "nuestra pluralidad territorial", ha apuntado que hoy asistía a un pleno donde "con total naturalidad" se había manifestado esa pluralidad con el uso de las lenguas cooficiales. "Las lenguas en que muchas de sus señorías, como tantos ciudadanos se expresan a diario -ha manifestado-, encuentran hoy un nuevo espacio en la Cámara que está llamada, por definición, a reflejar la pluralidad territorial". Y a continuación, Zapatero ha añadido que la Constitución reconoce que "son todas ellas lenguas españolas".
Diferencia de opiniones
El uso de las lenguas cooficiales en el Senado ha sembrado la polémica en el seno del PSOE, donde no se ponen de acuerdo sobre la postura a defender. Mientras el Gobierno apoya el nuevo sistema de traducción que costará 350.000 euros anuales, algunas voces socialistas se han desmarcado ya de esta línea, como es el caso de el ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, quien cree que es innecesario el uso de las lenguas cooficiales en el Senado porque "todo el mundo entiende castellano", aunque el hecho de ser la cámara de representación territorial podría avalar, a su juicio, que se hable en catalán, euskera, gallego y valenciano.
En declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, el presidente de la Comisión Constitucional ha reflexionado sobre el debate de este martes en el pleno del Senado, en el que por primera vez se utilizaron las lenguas cooficiales.
"Uno puede tener dos argumentos: uno, es la cámara de representación territorial, que lo avalaría. Dos, es innecesario. Todo lo que se habla en otra lengua se entiende en castellano", ha dicho Guerra.
Al ser preguntado por su opinión personal, Guerra ha indicado: "Yo creo que necesario no es", porque "todo el mundo entiende castellano, eso es evidente; cualquier persona sensata lo sabe".
Guerra ha dudado de que esa iniciativa pueda ser extrapolable al Congreso de los Diputados y ha alegado que ésta no es la cámara de representación territorial.
Y ha abundado en esta opinión al decir: "Si aquí (en el Congreso) todo el mundo se entiende en castellano, ¿por qué hablar en otra lengua?".
No obstante, ha puntualizado que "de ahí a entrar en esta batalla que hay contra las autonomías en algunos medios de comunicación más conservadores hay una distancia muy grande".
Así las cosas, ha observado que se puede plantear la conveniencia o inconveniencia de usar las lenguas cooficiales en el Senado, pero "en términos serenos, no en términos de hacer una campaña contra las comunidades".
Asimismo, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, considera atinado el uso de las lenguas cooficiales en los plenos del Senado y espera que se encuentre una forma "viable" y "austera" de realizarlo "sin que sea un elemento nuevo de discordia".
En declaraciones a los medios tras participar en un homenaje a Enrique Tierno Galván, el ministro ha dicho que España es "un país que vive 'plurilingüemente' su identidad, donde hay lenguas cooficiales", y la decisión de que puedan ser utilizadas en los plenos del Senado le parece "una decisión muy seria y muy atinada".
Ahora "lo que hay que hacer es, sobre todo en la ejecución -ha dicho-, ser muy realistas y muy prácticos para llevarla adelante y no convertirla en arma de combate", porque "las lenguas no son para eliminar a otros, son espacios de convivencia, no espacios de confrontación".
"Espero -ha manifestado- que sobre este asunto encontremos la forma práctica, realista y viable y que sea también austera de poderla aplicar sin que sea un elemento nuevo de discordia. No más discordia, por favor".
En cambio el presidente del Congreso, José Bono, ha eludido hoy expresar su opinión sobre el uso de las lenguas cooficiales en los plenos del Senado, medida que obliga a utilizar traducción simultánea en el hemiciclo para que todos los senadores puedan comprender los discursos en catalán, gallego, euskera y valenciano.
"Tengo una opinión, pero mejor que no me pronuncie sobre lo que hace una Cámara como es el Senado, que tiene todos mis respetos", ha contestado Bono cuando los periodistas le han preguntado hoy, a la salida de la Diputación Permanente, por el asunto de las lenguas.
La medida no se extenderá a Congreso
Además, el portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, ha defendido hoy el uso de las lenguas cooficiales en el Senado, ha replicado al líder del PP, Mariano Rajoy, que la "anormalidad" sería que no pudieran emplearse en la Cámara territorial y ha descartado que se extienda al Congreso.
En rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces de la Cámara Baja, Alonso le ha dicho a Rajoy que "un país normal es un país que, entre otras cosas, respeta su Constitución".
Y es que la Carta Magna española, según ha argüido, reconoce la existencia de lenguas cooficiales en varias comunidades autónomas, por lo que ha visto como normal que se puedan emplear en la Cámara reconocida constitucionalmente como la de representación territorial.
"Lo contrario sería la anormalidad", ha apostillado.
Con ese mismo argumento ha descartado que la iniciativa de hablar en catalán, euskera, gallego o valenciano pueda llevarse al Congreso, puesto que ésta no es una Cámara de representación territorial.
"En el Congreso hay que hablar la lengua común, que es el castellano", ha zanjado.