Davos: dinero, salud y magia
lunes 24 de enero de 2011, 21:37h
Actualizado el: 05 de septiembre de 2014, 21:33h
Hace cuarenta años, en 1971, el profesor de economía de la Universidad de Ginebra Klaus M. Schawb ponía en marcha en Davos la reunión de directivos que más tarde evolucionaría hacia el World Economic Forum. El simposio económico, político y social se celebra estos días en la localidad suiza de Davos-Klosters (del 26 al 30 de enero 2011), convirtiendo esta pintoresca estación de esquí en un hormiguero de personalidades, de cámaras, jets-privados y guardaespaldas. El número de participantes aumenta de año en año, la lista de temas y de debates también. Me pregunto cuántos de entre los presidentes de multinacionales, los jefes de gobierno, los expertos financieros y los corresponsales de prensa debidamente acreditados que se cruzan por las salas del Kongresszentrum, en el hall del Belvedere o haciendo cola en el teleférico durante la pausa-café, saben que el pedazo de montaña que tienen justo enfrente insipiró la mítica novela de Thomas Mann ‘La montaña mágica’ (‘Der Zauberberg’, publicada en 1924). La estancia de la mujer del escritor en el sanatorio Wald para recuperarse de una tuberculosis da origen al argumento: el viaje iniciático del protagonista Hans Castorp en visita a un centro de convalecencia en Davos.
Su relación con otros pacientes y con los médicos así como el conflicto vital que le produce el descubrimiento de lo artístico frente a lo burgués, del liberalismo frente al totalitarismo y de lo racional frente a lo irracional forman parte de su aprendizaje. Sin salir del terreno de la vida y de la literatura, es conocido que Zelda, la esposa del escritor norteamericano Scott Fitzgerald estuvo también internada en un sanatorio cerca de Prangins entre 1930 y 1931 para combatir sus ataques de esquizofrenia, episodio que aparece reflejado en la obra ‘Tender is the night‘ (1934). Aquí cabe recordar que el autor francés Gilles Leroy se alzó con el premio Goncourt en el año 2007 precisamente por una estupenda biografía novelada de Zelda Sayre (‘Alabama Song’, Gallimard y RBA). ¿Qué tendrán las montañas suizas? Sea lo que sea, no nos dejan indiferentes, tengamos la suerte de visitarlas para acudir al WEF, para practicar un deporte de invierno o, como es mi caso, durante los largos días de verano, ligeros de equipaje y aprovechando la temporada baja. El espíritu de Davos es tan hermético y monumental como el mismo foro económico mundial y como las montañas del Graubunden que lo rodean. Pero el aire, el silencio y la luz pueden traspasar las cimas más altas. Me gusta pensar que en la agenda privada de cada participante al World Economic Forum queda tiempo para una excursión por la colina del Schatzalp de la mano de Thomas Mann. Que este paseo les pueda servir de inspiración para una verdadera reflexión y sobretodo para proponer soluciones realistas que devuelvan la salud física y mental a la economía mundial. Podemos seguir viendo Davos hoy como en el tiempo de entreguerras: un centro de rehabilitación en el corazón de Europa. Y esperar que la estancia de los líderes mundiales durante estos cinco días ayude a curar todos los excesos y a conciliar competitividad y solidaridad, desarrollo y ecología, crecimiento e igualdad. Desde aquí les digo: ¡quítense la corbata, pónganse las botas… y suban a la montaña mágica!.
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Periodista
PEPA ECHANOVE es periodista y miembro de la Asociación-Red de Mujeres Españolas en Suiza.
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