www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

¿Inflexión en las tendencias?

Juan José Laborda
x
1718lamartingmailcom/12/12/18
lunes 31 de enero de 2011, 13:54h
Arrancó la semana con la Convención del partido popular en Sevilla. Como cualquier evento político de nuestro tiempo, lo importante fue su transmisión por televisión. El domingo día 23, las imágenes de Mariano Rajoy en el acto de Sevilla penetraron en todos los hogares españoles. Su frase de que “España tiene sed de urnas” resumió el sentido de una Convención que rozó el nivel de lo perfecto en cuanto a su dimensión “mediática”. ¿Pero no fue demasiada su perfección para ser creíble? Comentándolo con otras personas (de distintas sensibilidades), que lo vieron como yo, coincidieron en dos apreciaciones. Primera, que tuvieron la sensación de que esa perfección en los decorados y en la transmisión de las imágenes tuvo mucho de virtual, de irreal, de montaje cinematográfico. Fue agradable su visión pero, al igual que la película “Avatar”, dejó pocas huellas en quienes la vieron. Y segunda, que el proyecto de Rajoy alcanzó su cota más alta, y a partir de ese evento, comenzará su inflexión en el aprecio electoral de la gente, si no introduce ofertas concretas y creíbles, más allá de sus retoricas denuncias.

Por el contrario, el gobierno socialista empieza a cobrar réditos de la orientación “dura” del último Zapatero. Mientras la oposición conservadora sigue apalancada en esperar el poder como fruta madura, los socialistas tienen la iniciativa en diversos frentes. El contraste ha sido evidente en esta semana.

El Senado ha resuelto el problema creado por el Congreso con la llamada “ley Sinde”. Fue tal el escándalo creado por rechazar la regulación de las descargas en la red, que varios grupos se han puesto de acuerdo con el del Gobierno para enmendar la primitiva versión de esa ley: ahora, como es lógico, la autoridad judicial autoriza el cierre de páginas que facilitan el fraude. Si la oposición ha cumplido con su función de enmendar al Gobierno, en vez de esperar el poder con su caída, esto ha sido consecuencia de que la opinión pública más activa había manifestado irritadamente su opinión. Lo cual nos revela que si tuviésemos una sociedad civil más estructurada, no tendríamos una clase política que a veces parece irresponsable.

Pero más importante han sido las iniciativas económicas de esta semana. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, anunció una serie de medidas para que las cajas de ahorro puedan seguir funcionando sin comprometer la fiabilidad de la deuda soberana de España. Como alguien ha dicho, ésta es la “desamortización” de la primera parte del presente siglo. Tampoco el partido popular ha podido decir nada. Pero para los organismos económicos internacionales, esa decisión de la ministra Salgado, sumada a la reducción del déficit fiscal y del déficit exterior de nuestra economía, y al incremento de la producción industrial, marcan una inflexión notable respecto de la tendencia anterior.

Hay otro aspecto que señala también esa inflexión: el Gobierno de Zapatero aparece ahora como un gobierno de individualidades –caso de Elena Salgado-, y, a la vez, de equipos que están mucho mejor coordinados que antes.

Esto último se ha puesto de relieve con el acuerdo social firmado entre el Gobierno, los sindicatos y la representación empresarial. En comparación con otros países, caso de Francia y de Gran Bretaña, el acuerdo español es un acontecimiento excepcional. Ciertamente los 4, 7 millones de españoles que están en el desempleo, y el riesgo de que nuestra deuda nos depare todavía un grave susto, han actuado como un estimulo desesperado para el acuerdo. Pero esto, sin duda, tendrá la virtud de cambiar el pesimismo social, y también, la resignación con que los socialistas contemplaban su futuro electoral. El pacto sobre el sistema de las pensiones, y el posible acuerdo global de naturaleza socioeconómica, cambiarán las tendencias de la sociedad española, y naturalmente, las tendencias electorales de las actuales mayoría y oposición.

Y de nuevo, las individualidades gubernamentales aparecen responsabilizándose de sus actos, sin la otrora presencia del presidente del Gobierno. Fue indicativa de esta nueva tendencia, la comparecencia del ministro Valeriano Gómez, junto con el vicepresidente Pérez Rubalcaba, después del Consejo de Ministros del pasado viernes. Ahora el equipo gubernamental se impone sobre el presidencialismo de Zapatero de tiempo atrás. Como me comentaba un antiguo cargo ministerial, “los socialistas ahora saben que si pierden las elecciones, no por eso pierden también las posibilidades de volverlas a ganar pronto”. Si esto es así, lo lógico es que el partido socialista acabe imponiendo su opinión sobre la de sus dirigentes gubernamentales.

¿Hasta cuándo la oposición podrá seguir confiando en su “política video-espectáculo”, y en su negativa a implicarse con el Gobierno en las tareas de este año decisivo?

Juan José Laborda

Consejero de Estado-Historiador.

JUAN JOSÉ LABORDA MARTIN es senador constituyente por Burgos y fue presidente del Senado.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios