El espectáculo de la Super Bowl, más grande que nunca
sábado 05 de febrero de 2011, 06:10h
La próxima madrugada del domingo al lunes Pittsburgh Steelers y Green Bay Packers tratarán de convertirse en campeones de la XLV edición de la Super Bowl. Ellos serán los que pongan el espectáculo dentro del campo, pero lo que más atrae de esta final es el que se monta alrededor: cantantes estelares para amenizar el descanso, famosos que luchan por una entrada y anunciantes en guerra por conseguir un hueco que les permita pagar tres millones por 30 segundos de anuncio.
Dos de los conjuntos más históricos de la NFL, los Pittsburgh Steelers y los Green Bay Packers, serán los principales protagonistas de la XLV edición de la Super Bowl, la final de la liga de fútbol americano de Estado Unidos, que se disputará en Texas en uno de los estadios más espectaculares del mundo, el Cowboys Stadium.
Ellos serán los encargados de poner el espectáculo sobre el césped texano, pero lo que hace de este evento uno de los acontecimientos del año es, precisamente, el espectáculo que hay fuera del terreno de juego. Christina Aguilera será la encargada de cantar el himno antes de comenzar el encuentro y Black Eyed Pies los que amenizarán el descanso con un miniconcierto. Además, días a lo largo de la semana previa al gran acontecimiento se celebran ciclos de conciertos en una zona para fans de más de 27.000 metros cuadrados.
En la página que pone a disposición la propia NFL para la compra/venta de entradas, los precios oscilan entre los 2729 $ la más barata y 23730 $ la más cara. Así que a pesar del gran aforo del Cowboys Stadium (105.000 de base más los 15.000 que se han añadido para la ocasión), serán unos afortunados aquellos que lo presencien desde el estadio. Para el resto queda el consuelo de la televisión.
Tres millones de dólares por 30 segundos de anuncio Durante el descanso, los telespectadores serán testigos del resultado de otra competición. En esta ocasión, la “guerra” de las agencias de comunicación y de las empresas por comprar tan preciados segundos en televisión a precio de oro. Promocionar estrenos de cine, refrescos, automóviles y marcas deportivas ante una audiencia de millones de espectadores (en la pasada edición se alcanzó el récord de emisión más vista en la historia de la televisión estadounidense con 106,5 millones de espectadores).
Conscientes del cariz internacional del evento, muchos de los anuncios tratan de dejar al mínimo o descartar los textos y voces en inglés, dejando a la imagen como única portadora del mensaje. Alguno de los anuncios de este año ya han sido filtrados: