www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Construyendo al candidato Rubalcaba

lunes 07 de febrero de 2011, 08:31h
De un tiempo a esta parte se habla demasiado de la posible sucesión de Zapatero. Tanto es así que desde el propio PSOE ha tenido que ponerse coto a un tema que ellos mismos habían puesto en el candelero. Resulta inaceptable que el debate sucesorio tenga más presencia que el de la calamitosa situación de la economía española, cuya responsabilidad hay que achacarla en gran medida a José Luis Rodríguez Zapatero. Pero no toda. Durante todos estos años, el Presidente se ha rodeado de un núcleo duro formado por algunos que ya no están (de la Vega, Moratinos y Alonso, por ejemplo), otros que volvieron (Caldera) y los que siempre han estado a su lado: Chacón, Blanco y Rubalcaba. De esta última terna es el titular de Interior el que parece mejor posicionado en las quinielas sucesorias. Es más, las últimas encuestas publicadas le sitúan como el rival que más sombra podía hacerle a Rajoy.

Encuestas frente a realidades, ese es el gran problema. Los socialistas viven instalados en la permanente dinámica del sondeo y la foto, sin que parezca preocuparles la marcha de una economía y la tragedia del paro cuyo horizonte a día de hoy es, cuando menos, incierto. Se aferran al buen papel de Rubalcaba en los sondeos para erigirle como paladín de urgencia ante la más que previsible debacle electoral de las próximas autonómicas y municipales, sin tener en cuenta que el todopoderoso ministro puede estar más amortizado de lo que piensan. Aunque cuestionado por la oposición como el Fouché de nuestro tiempo, el señor Rubalcaba es persona de peso, culta y bien preparada, con un excelente record de aciertos en su gestión. En todo caso, pertenece a otra especie que los “pajines” y el propio Presidente y compone la escasa nómina de colaboradores profesionales, serios y responsables que se han acercado al señor Zapatero, como la ministra Garmendia, el ministro Gabilondo o don Valeriano Gómez, cuya fascinación por una persona de tan escasa entidad como el señor Zapatero es un misterio que asombra a propios y extraños. Pero el caso es que así es. Y lo malo es que gentes de valía como Alfredo Pérez Rubalcaba han estado junto a Zapatero en todo momento y demasiado tiempo, sin desmarcarse un ápice -cosa que no han hecho, si no de manera breve y puntual, gentes tan destacadas como Leguina, Jordi Sevilla, Joaquín Almunia o hasta Alfonso Guerra -. Eso convierte al señor Rubalcaba en copartícipe de los éxitos y fracasos del actual Gobierno; tal y como están las cosas, hay mucho más de lo segundo que de lo primero. Además, Rubalcaba lleva en primera línea desde los tiempos de Felipe González, y eso en política es mucho tiempo. Quizá demasiado.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios