TEMAS DE AMÉRICA Y EUROPA
¿Italia, España e Iberoamérica se ven ya en los espejos de Túnez y Egipto?
martes 08 de febrero de 2011, 08:38h
La caída del gobierno de Túnez y la inminente salida del presidente Mubarak de Egipto, nos debe hacer reflexionar sobre la utilidad de los gobiernos de Berlusconi en Italia, Rodríguez Zapatero en España, Calderón en México, los terribles hermanos Castro en Cuba, el antiguo general golpista Chávez en Venezuela, Ortega en Nicaragua y Morales en Bolivia.
Los gobernantes se ponen nerviosos cuando ven a la gente protestando en las calles. Claro porque hay descontento manifiesto. Berlusconi debería marcharse del poder político que económico aún lo mantendrá y la Iglesia Católica Vaticana debería retirarle todo el apoyo. Su falta de seriedad y los escándalos continuos han propiciado que a nivel mundial, Berlusconi sea uno de los políticos más criticados del mundo. Italia tiene mejor desempeño económico que Grecia, pero tiene ya un riesgo de ingobernabilidad que puede contagiarse del efecto Túnez-Egipto que no tienen los griegos.
Berlusconi debe recordar las protestas que hicieron los alemanes de la extinta RDA en el otoño de 1989 en Leipzig y que coreaban aquella famosa frase: Wir sind das Volk (Nosotros somos el pueblo) y las protestas de los rumanos ese mismo año en Timosoara que costaron la caída del gobierno de Honecker en Berlín y de Ceausescu en Bucarest.
En España, la delicada situación económica –alto número de desempleados- puede provocarle a Rodríguez Zapatero adelantar los comicios. Parece un rasgo común de los gobernantes del mundo aferrarse al poder y ser necios ante las críticas de los gobernados. No olvidemos la obstinación y errores de José María Aznar con respecto a la guerra en Iraq. Mucho tiempo después reconoció públicamente que había fallado (“si hubiera sido más listo me habría percatado que en Iraq no había armas de destrucción masiva”) no obstante que muchísima gente en las principales ciudades de España se lanzaron a las calles para exigir a su gobierno que no se metiera en la guerra que inventaron los gobiernos criminales de Bush y Blair.
En Iberoamérica, el caso cubano es patético: el pueblo no sale a protestar por el terror de Estado que infringe el gobierno de los Castro a través de diversos mecanismos: espionaje, delación, arresto arbitrario, tortura, etcétera. La miseria en Cuba se extiende y no hay espacios políticos libres. ¿Esto seguirá así mientras viva Fidel Castro? El hermano Raúl que no tiene el carisma que tuvo su hermano mayor hace algún tiempo y que no tiene la inteligencia teórica y práctica del viejo dictador, tendrá dificultades serias de sostenerse en el poder si muere pronto Fidel. Mubarak no cumplirá 30 años en el poder y los hermanos Castro rebasan ya 52 años de poder concentrado y autoritario.
En México, la situación de inseguridad se agrava. Casi no hay semana que no haya alguna autoridad policíaca, municipal, militar o administrativa que muera de una ejecución. Diariamente hay ejecutados en México, pero Felipe Calderón se obstina en que México sea un campo minado: no se reduce la criminalidad y aumenta en cambio el derramamiento de sangre. Su estrategia falla por todos los sitios: no hay prevención, no hay reinserción social de los delincuentes y no hay seguridad dentro y fuera de las cárceles, porque hay delincuentes que operan delitos desde dentro de centros penitenciarios. ¿Cómo es posible?
El principal narcotraficante mexicano, el dichoso “Chapo” Guzmán, se pasea por el norte de México como un turista y las autoridades federales y locales no lo han atrapado. ¿Por qué? Guzmán ya se ganó el mote de ser “omnipresente” dicho por un obispo. ¿Ya no sólo Dios Padre y Creador del Cielo y la Tierra es omnipresente? Hace algunos años nuestros hermanos guatemaltecos detuvieron al “Chapo” Guzmán y lo trasladaron a la Ciudad de México, y fue recluido en una cárcel de “máxima” seguridad de donde “escapó” –en realidad fue sacado- en enero de 2001 cuando iniciaba el gobierno de Vicente Fox.
Venezuela, Nicaragua y Bolivia tienen en común que tienen un número de pobres considerable. Venezuela y Nicaragua tienen presidentes antidemócratas que no generan valor político a sus sociedades, quieren eternizarse en el poder. Bolivia tiene un presidente indígena que trata de representar sobre todo los intereses legítimos de los pueblos indígenas de su país, pero ha cometido actos arbitrarios en contra de inversionistas extranjeros y existe la amenaza de una ruptura política y social. Evo Morales se quejaba con razón de que los indígenas en América han sido discriminados, pero él hace relativamente poco tiempo hizo un comentario racista en contra del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
¿Se contagiarán Italia, España, México, Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia del efecto Túnez-Egipto? Probablemente y de ser así, en cada país tendrá características distintas.
Espero que no se genere violencia, pero el abuso de poder, los escándalos sexuales (Berlusconi y Ortega) y las malas decisiones políticas y económicas pueden provocar estallidos sociales. No los justificaré si se dan, pero desde luego tendrán una explicación, una causa real.