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La tecnología, a favor del romance

América Latina se enamora en la red

jueves 10 de febrero de 2011, 22:52h
Lo de buscar pareja por Internet ya no es el recurso desesperado de cuatro inadaptados sociales. Los portales de búsqueda de pareja están en pleno auge en todo el mundo y América Latina no es una excepción. La suscripción a estos sitios en la región creció un 93 por ciento en 2010. Ligar online se ha convertido en una manera tan o más válida que hacerlo en una discoteca o en un bar, con la diferencia de que aquí se suma el morbo de la curiosidad por saber si nuestro objeto de deseo no nos decepcionará en el cara a cara.


La soltería está cada día más extendida en América Latina. Según un estudio del portal de internet ZonaCitas, el país latinoamericano con mayor porcentaje de solteros es Colombia, con un 53 por ciento, seguido de Perú con un 47 por ciento. Las cifras de otros países con porcentajes similares como Argentina (41 por ciento), Chile (45 por ciento), México (45 por ciento), Venezuela (46 por ciento) o Brasil (45 por ciento) confirman la tendencia. La vida moderna no favorece al amor.

Las largas jornadas laborales y la vorágine del día a día nos restan demasiado tiempo como para poder permitirnos lo de ligar de la forma tradicional. La gente ya no tiene tiempo que perder y los encuentros fortuitos o los largos cafés en los que descubrirse mutuamente son muchas veces incompatibles con el estrés diario. Así, Internet se ha convertido en la opción más cómoda y segura para disparar directamente hacia objetivos con los que, a priori, sabemos que podemos conectar mejor.

Una industria de lo más rentable
En la era de Internet, ligar online no es algo de lo que avergonzarse. Al contrario. Si pasamos más de la mitad de nuestro tiempo libre en la red, ¿por qué no vamos a poder utilizarla para algo tan tradicional como el “chico busca a chica” -en cualquiera de sus variantes-? Los solteros latinoamericanos lo tienen claro. La suscripción a webs de "busco pareja" en América Latina creció el pasado año en un 93 por ciento. Según la página web de citas www.amistarium.com, que funciona a nivel global, el país del mundo que mayor uso hace de Internet para encontrar el amor es México, con 400.000 afiliados a la web. España se sitúa en segundo lugar, con 250.000, seguida de Colombia con más de 120.000.

Además, la industria del amor resulta de lo más rentable. El año pasado facturó 11,6 millones de dólares en América Latina. Parece mucho, pero la cifra se queda pequeña en comparación con los 1.300 millones de dólares que se dejaron los estadounidenses en buscar al amor de su vida en la red. Aún así, la cantidad da buena cuenta de la enorme importancia que está adquiriendo el negocio del amor online en Latinoamérica.

Pros y contras
Ligar por Internet tiene sus pros y sus contras. Es la herramienta ideal para los tímidos patológicos, que encuentran en el ordenador el escudo perfecto para abrirse a otra persona sin incómodos silencios ni peligro de tener ningún tropiezo que los deje en ridículo. También es un arma perfecta para los más prácticos, que no quieren perder el tiempo en besar sapos hasta encontrar su media naranja. Y es que las páginas web de citas permiten ajustar la búsqueda de nuestra persona ideal hasta límites insospechados. Si lo que nos va es el deporte y los viajes, no tenemos más que poner ambas cosas en nuestro filtro de búsqueda para evitar perder un mes precioso en descubrir que esa/e chico tan mono/a con el que estamos quedando es más parado que una roca. Eso sin contar que, por un módico precio y gracias a sofisticados programas estadísticos, los portales de citas nos ponen en contacto con aquellos de los que más probabilidades tenemos de enamorarnos. Así, el que sufre por amor es ¡porque quiere!

Eso sí, no es oro todo lo que reluce y en Internet menos aún. El anonimato y la lejanía de la web también son terreno abonado para que la tendencia a adornarse en exceso que caracteriza a los inicios de cualquier relación se multiplique por mil. Fotos que no corresponden a la persona que las envió, anécdotas que nunca existieron, situaciones económicas infladas… Las mentiras son el cáncer de las relaciones online y pueden provocar tremendas decepciones. Y es que Internet ofrece la posibilidad de vivir vidas virtuales que muchas veces entran en conflicto con las reales. Al fin y al cabo, por más maravilloso que resulte la virtualidad, tarde o temprano el amor acaba necesitando de tacto, sabor y olor… ¡Lo que se dice un poco de chicha, vamos!