constituirán un consejo empresarial para la competitividad
Las grandes empresas españolas se unen para recuperar la confianza de los mercados
martes 15 de febrero de 2011, 19:45h
Una veintena de grandes empresas españolas, entre las que figuran Santander, BBVA, Mapfre, Telefónica, El Corte Inglés, Repsol, Iberdrola, Mercadona, Inditex, ACS, Ferrovial, Acciona, Criteria, o el Grupo Barceló, entre otras, han acordado constituir el Consejo Empresarial para la Competitividad. El objetivo de este 'think tank' es recuperar la confianza de los mercados internacionales en la economía española.
Una veintena de grandes empresas españolas, entre las que figuran los dos principales bancos (BBVA y Santander), el primer grupo de telecomunicaciones (Telefónica), grandes empresas energéticas, constructoras y grupos de distribución, han acordado constituir el Consejo Empresarial para la Competitividad con el objetivo esencial de recobrar la confianza de los mercados internacionales en la economía española. Entre las empresas que forman parte del Consejo Empresarial para la Competitividad están Santander, BBVA, Mapfre, Telefónica, El Corte Inglés, Mercadona, Iberdrola, Repsol, Inditex, ACS, Ferrovial, Acciona, el grupo Planeta, Criteria, el Grupo Barceló y el Instituto de Empresa Familiar (IEF).
La idea de crear este 'think tank', que será presentado oficialmente en los próximos días, nació de los contactos que los máximos responsables de las mayores empresas españolas han mantenido en los últimos meses entre sí y con el Gobierno, ante el empeño común de mejorar la imagen de España en el exterior, empañada por el aumento de la prima de riesgo experimentado desde el mes de mayo.
Las grandes empresas españolas constatan que la marca 'España', en vez de suponer una garantía de fortaleza y pujanza y un ejemplo de rigor, ha penalizado su cotización bursátil y dificultado su acceso a los mercados de financiación desde que Grecia tuvo que ser rescatada y los mercados sembraron la desconfianza sobre la solvencia de los países periféricos del euro, entre ellos España. Los primeros ejecutivos de las compañías consideran que esta situación desmerece la posición que, por mérito propio, ocupan las empresas españolas en el ranking mundial, en beneficio de otras firmas menos punteras de otros países sin este marchamo y que pugnan por arrebatarles el liderazgo en sus respectivos sectores.
De esta manera, los primeros espadas de las empresas respaldan las reformas emprendidas por el Gobierno desde el mes de mayo (reforma financiera, laboral y del sistema de pensiones), apoyan la determinación del Ejecutivo en su empeño de proseguir con el calendario reformista y creen que es necesario un esfuerzo de interlocución a nivel internacional para desmarcar la situación de España del resto de países periféricos, además de rechazar tajantemente el acrónimo PIIGS con el que se define, de forma despectiva, a estos países (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España).
Otras tentativas
La iniciativa de constituir el Consejo Empresarial para la Competitividad se desmarca de otros intentos para mejorar la imagen de España que no llegaron a cuajar por diversos motivos, como el impulsado por las Cámaras de Comercio bajo el eslogan 'Esto lo arreglamos entre todos', o de iniciativas como la promovida por la Fundación Everis, que elaboró una propuesta para reformar la economía española que fue entregada al Rey don Juan Carlos y que en algunos medios fue interpretada como una crítica a la actuación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El Gobierno español vería con buenos ojos la iniciativa de las principales empresas españolas, que se inscribiría en el objetivo común de mejorar los intereses de España ante el mundo, según informaron a Europa Press fuentes gubernamentales.