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Según la cancillería mexicana

México rechaza que Calderón prometiese a Sarkozy la extradición de Cassez

viernes 18 de febrero de 2011, 09:18h
La situación de la francesa Florence Cassez, condenada a 60 años de prisión en una cárcel mexicana por secuestro y delincuencia organizado, no ha hecho otra cosa que reanimar las tensiones diplomáticas entre los Gobiernos de Felipe Calderón y Nicolás Sarkozy. Si bien para México Cassez es un caso cerrado y sentenciado, para Francia es un tema que acaba de comenzar.
El Gobierno mexicano afirmó este jueves que el presidente, Felipe Calderón, "en ningún momento" se comprometió a trasladar a su país a la presa Florence Cassez como solicitó en 2009 el mandatario francés Nicolás Sarkozy.

En un comunicado, la Cancillería mexicana explicó que en una carta enviada hace dos años al presidente francés, Calderón solo se comprometió a explorar la aplicación del Convenio sobre Traslado de Personas Condenadas adoptado en Estrasburgo, una vez que fuera dictada la sentencia.

La reacción mexicana se produce después de que, según cita la Cancillería, "fuentes anónimas" hayan afirmado que Calderón se comprometió a realizar el traslado de Cassez, y de que el portavoz del Gobierno francés, Francois Baroin, haya solicitado a México "respetar los convenios internacionales".

El caso de Cassez, condenada en México a 60 años de cárcel por secuestro, delincuencia organizada y tenencia de armas, ha provocado esta semana un conflicto diplomático, por el que México suspendió su participación en las celebraciones del Año de México en Francia después de que Sarkozy decidiera que en cada acto se mencionase el asunto de la sentenciada.

El Tratado de Estrasburgo fue evocado hace dos años por el Gobierno francés para solicitar a México el traslado de Cassez a Francia, y ambos Gobiernos decidieron crear una comisión binacional de juristas para examinar esa Convención, recordó hoy la Cancillería.

Agregó que en junio de 2009, después de que la comisión binacional trabajó durante tres meses, el Gobierno de México concluyó que no existen las condiciones que permitan otorgar su consentimiento para el traslado de Cassez a Francia.

Calderón envió a Sarkozy una misiva el 22 de julio de 2009 en la que señaló que "las diferencias entre los sistemas jurídicos de México y Francia no permiten a mi Gobierno otorgar el consentimiento para que la señora Cassez sea trasladada a Francia para terminar de purgar la condena impuesta por los tribunales mexicanos".

El mandatario mexicano, señaló la Cancillería, le dijo a su par francés que "la decisión encuentra pleno sustento en el Convenio de Estrasburgo que incluye, entre los requisitos para un traslado, el consentimiento previo del Estado requerido".



Por lo que, según la misma versión, "no se puede sostener, por tanto, que en algún momento se comunicó que se pensaba trasladar a Florence Cassez en caso de que su sentencia fuera definitiva".

Seguidamente, la fuente explicó que entre las razones de por qué no acepta el traslado está que las diferencias entre los sistemas jurídicos de ambos países "impiden" Cassez cumpla en Francia "plenamente la pena aplicada por la justicia mexicana".

"Para México es condición primordial la ejecución de la totalidad de la pena de 60 años de prisión, ya que la ley no permite que en casos de delitos graves como el de secuestro haya beneficios preliberatorios y reducción de sentencias", agregó.

También señaló que consentir el traslado "significaría autorizar que otro Estado, de manera absolutamente injustificada, permita la reducción o, incluso, la anulación de la pena a la que los delitos cometidos por Florence Cassez en México le hicieron acreedora".

México: "El caso Cassez es una cosa juzgada"

Por su parte la subsecretaria de Relaciones Exteriores de México, Lourdes Aranda, ha señalado que las dimensiones de la disputa por el caso de Florence Cassez, llegará hasta donde Francia quiera que llegue, asegurando que se trata de un asunto ya sentenciado que escapa al ámbito de las relaciones bilaterales entre sendos países.

Aranda aseguró en declaraciones recogidas por el diario "El Universal" que para el Gobierno de Felipe Calderón el caso Cassez es "una cosa juzgada que ya no tendría por qué ser materia de la relación bilateral. Llegará hasta donde el Gobierno francés desee que llegue", por lo que manifestó su deseo de que el Elíseo deje a un lado sus esfuerzos por conseguir un trato especial para la condenada, en aras de calmar las tensiones diplomáticas.

"En nuestro caso estamos dando seguimiento puntual a las reacciones del Gobierno francés pero esperemos que esto no tenga necesidad de seguir escalándose", agregó.

Desde que se diera a conocer la situación de Florence Cassez, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha recibido en diez ocasiones a los padres de la mujer. Además, la semana pasada no ocultó sus intenciones de solicitar su extradición al considerar que se trata de un "problema humanitario" para Francia.